Esta primera transacción se realizó a partir de un acuerdo firmado entre la SCPL y la Fundación Japan Carbon Finance (JCF), con el objetivo de compensar las emisiones de CO2 mediante la generación de energía aprovechando el viento de la Patagonia, en reemplazo de la generación térmica.
"En las próximas horas se definirá en las Naciones Unidas la entrega de los certificados de reducción a una empresa de Japón, lo que dará paso al ingreso de los fondos", confirmó Claudio Jurdana, miembro del Consejo de Administración de la SCPL.
La SCPL administra un parque eólico de 26 molinos de viento que provee energía a alrededor de 20.000 hogares comodorenses, a través de un sistema mixto que combina este recurso con la energía convencional.
No obstante, en esta primera operación se incluirá la generación de sólo 16 molinos eólicos, ya que "los anteriores fueron instalados antes del año 2000 y, por lo tanto, son anteriores a la firma del Protocolo de Kyoto, que es el que da origen a la venta de los bonos", explicaron desde la Cooperativa.
En esa ciudad de Japón se dispuso imponer un esfuerzo a los países industrializados a partir del incremento en las emisiones de CO2 y de otros cinco gases nocivos, en considerable ascenso en las últimas décadas. El protocolo alude al uso del petróleo y otras energías fósiles, cuya combustión en producción industrial, calefacción y vehículos es responsable del 80% del gas carbónico.
Pero Kyoto dio nacimiento, además, a un nuevo mercado financiero a través de los "bonos verdes" y la posibilidad de que los países industrializados reduzcan el daño provocado en la atmósfera financiando proyectos de reducción de emisiones o secuestro de carbono en países en desarrollo.