De acuerdo con el presidente de la empresa Transredes, Juan Bautista Condori, todo está previsto para finalizar la obra el próximo año debido a su importancia para las ciudades de La Paz, El Alto, Oruro y Cochabamba. “Puedo asegurar que el gas beneficiará a todos los bolivianos, sobre todo a los más necesitados”, aseguró Condori en declaraciones a El Diario.
Según dijo, el principal objetivo de la compañía es ofrecer flexibilidad y seguridad al traslado de gas hacia el occidente del país. La construcción de ese sistema generó hasta el momento una gran cantidad de empleos directos, el 30 por ciento de ellos en favor de habitantes de localidades aledañas al gasoducto.
EL tendido de la instalación tendrá una longitud de 250 kilómetros y 16 pulgadas de ancho, y demandará una inversión que rondará los 168 millones de dólares. De esta forma, el país sudamericano pretende hacerle frente a la delicada situación energética que atraviesa por la falta de inversión en el sector, tras la nacionalización de los hidrocarburos, decretada en 2006 por el presidente Evo Morales.
Además, la difícil situación política del país ha incrementado los problemas de suministro de gas para una gran parte del país, debido a que sectores de la oposición se tomaron varias instalaciones petroleras.