El programa Obligación de Combustible Renovable para Transporte (RTFO por sus siglas en inglés), entró en vigencia el 15 de abril y establece que los abastecedores de combustibles para motor garanticen que una proporción, inicialmente del 2,5 por ciento, provenga de fuentes renovables. El biodiésel representa el 78 por ciento del combustible renovable y el bioetanol el 22 por ciento restante.
Según datos de la Agencia de Combustibles Renovables, el uso de biocombustibles en los primeros dos meses del programa fue de 2,53 por ciento. También se reportó que Gran Bretaña produjo sólo el 10 por ciento del biocombustible, mucho menos que los dos productores líderes del mundo, Estados Unidos, con un 27 por ciento y Brasil, con 15 por ciento. El biodiésel representa el 78 por ciento del combustible renovable y el bioetanol el 22 por ciento restante.
Los biocombustibles actualmente son producidos principalmente a partir de granos, aceites vegetales, y azúcar. Además, son considerados una forma de reducir la dependencia de los combustibles tradicionales y así, recortar las emisiones de los gases con efecto invernadero. El país anunció en julio que prevé desacelerar la introducción de los biocombustibles por las preocupaciones acerca de que si se cambia el uso de la tierra podría acelerarse el cambio climático. e impulsar el alza de los alimentos.