El reino de Arabia Saudita anunció que se encuentra preparado para extraer más de 9,7 millones de barriles de petróleo por día (bpd) por el resto del año, si la demanda lo exige, según informó hoy domingo el ministro del Petróleo saudita, Ali al-Naimi.
"Dada nuestra actual capacidad de extensión (...) por el resto de este año Arabia Saudita está preparado y dispuesto a producir barriles adicionales de crudo sobre y más allá de los 9,7 millones de barriles por día, que planeamos producir durante el mes de julio, si la demanda para tales cantidades se materializa y nuestros clientes nos dicen que lo necesitan", sostuvo Naimi.
Estas declaraciones de Arabia Saudita aparecen en el marco de la reunión de países exportadores y productores de petróleo que se realiza en Jeddah.
Si la demanda de crudo es suficiente, Naimi informó que Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, podría agregar una capacidad extra de bombeo de 2,5 millones de bpd por sobre un plan actual, para alcanzar 12,5 millones de bpd para fines de este año.
"Hemos identificado una serie de mega-incrementos de crudo a futuro que totalizan otros 2,5 millones de bpd de capacidad que podría ser implementada cuando las garantías de demanda de petróleo permitan su desarrollo", indicó el ministro.
Fondo de la OPEP
Riad, por otra parte, también propuso la creación, por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de un fondo de 1.000 millones de dólares, a la vez que ofreció 500 millones en créditos blandos para ayudar a países pobres con los altos precios de los combustibles.
En este sentido, el rey Abdullah culpó de los exorbitantes precios mundiales del petróleo a los especuladores, a los altos gravámenes al crudo en países consumidores y a un incremento de la demanda en países en vías de desarrollo. Además, pidió al Banco Mundial que convocara a una reunión internacional para discutir la iniciativa destinada a aliviar a las naciones más pobres.
Estos comentarios fueron vertidos en la inauguración de la cumbre de Jeddah, en la que Abdullah mostró también la disposición de su país a satisfacer "necesidades adicionales en el futuro", aunque no hizo mención expresa, como lo hiciera su ministro de Petróleo, sobre la cuestión de si su reino aumentará la producción petrolera más allá de los 9,7 millones de barriles diarios ya anunciada.
Para que ese aumento en la producción sea aplicado por Arabia Saudita están detrás presionando Estados Unidos y otros países occidentales, indicando al hacerlo que el actual suministro es insuficiente en relación con la creciente demanda, lo que eleva los precios.
El precio del crudo se ha más que duplicado en un año, llegando a casi 140 dólares el barril y desatando protestas desde Bruselas a Bangkok debido a los crecientes costos de la energía que amenazan la economía mundial.