La delegación llegada a Angola debatirá también cuestiones de desarrollo del comercio con las autoridades del país africano, según confirmó en un comunicado la Alta Comisión Británica en Luanda.
Los exploradores comerciales mantendrán una reunión en la que se les informará sobre la legislación, las leyes fiscales actuales y cómo hacer negocios en Angola.
La visita está destinada también a facilitar reuniones entre las compañías angoleñas y británicas para identificar posibles áreas de asociación para el desarrollo de empresas conjuntas.
También permitirá al 'UK Trade & Investment' (UKTI), una agencia del gobierno británico que se ocupa de la promoción comercial internacional, y el 'United Kingdom West African Action Group' (UKWAAG), identificar nuevas oportunidades comerciales bilaterales.
Los intereses británicos en Angola se basan en la posición del país africano como el segundo productor de petróleo en el África subsahariana, sólo superado por Nigeria, y en su reciente entrada en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
UKTI y UKWAAG están trabajando conjuntamente para crear soluciones viables a los desafíos a que se enfrenta el sector energético angoleño y están considerando áreas adecuadas de especialidades en el sector.
El alto índice de crecimiento de Angola está impulsado por su sector petrolero, con los altos precios del petróleo y una creciente producción de hidrocarburos.
La producción de petróleo y las actividades que la apoyan suponen la mitad del PIB y el 90% de las exportaciones.
Buena parte de la infraestructura del país está aún dañada o subdesarrollada por los 27 años de guerra civil.
Por el otro lado, con efecto a partir de 2012, está previsto que el proyecto LNG (gas natural licuado) de Angola produzca anualmente cinco millones de toneladas métricas de gas.
El gobierno angoleño quiere reducir gradualmente la quema de gas producido por la exploración petrolera. El producto será preparado para ser usado por la industria y los hogares en 2010.
Las autoridades petroleras del país señalan que no hay ninguna necesidad de adoptar más estrategias porque el sector se enfrenta a enormes desafíos, especialmente en un momento en el que la industria petrolera y gasística africana se está desarrollando.