Los recursos garantizarán la seguridad en el suministro energético y ampliarán la producción de fuentes renovables que hoy representan un cuarto del total en la región, dijo el director de la División de Recursos Naturales de Cepal, Fernando Sánchez-Albavera.
Brasil acaparará un tercio de esos flujos, mientras que en Bolivia, Colombia, Perú, Venezuela y Ecuador los montos finales dependerán de las inversiones en exploración que realicen hoy los gobiernos y los sectores privados.
En el caso de Argentina, la situación dependerá de las señales de precios, que hoy desmotivan la inversión en prospecciones gasíferas, según Sánchez-Albavera.
Por su parte, las nacionalizaciones en Bolivia y Venezuela no generarán una fuga de capitales a largo plazo, según el experto. "Los precios siguen siendo muy atractivos", dijo y añadió que el petróleo aún está por debajo de su valor real de 1980.
Las inversiones, que equivaldrán a un 7% del total mundial al año 2030, facilitarán una mayor interconexión regional, pero no necesariamente una integración de los sistemas energéticos, anticipó Sánchez-Albavera.
Sobre lo mismo, explicó que los países en Latinoamérica están tendiendo a crear soluciones autárquicas, que garanticen su seguridad geopolítica, antes que buscar opciones que los hagan excesivamente dependientes de sus vecinos.
En esa perspectiva, sostuvo que las eventuales ventas de gas o petróleo entre países limítrofes no derivará en modelos integrados de producción y distribución de energía, "donde un brasileño, por ejemplo, pueda comprar electricidad que venga desde Chile".
Apuntó que también hay barreras geográficas que dificultan la integración, por lo que recomendó buscar soluciones pragmáticas "proyecto a proyecto".