El presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió hoy a los grupos parlamentarios a superar las divergencias para afrontar juntos "las serias y graves dificultades económicas y de empleo".
"Hagamos un esfuerzo especial pensando en los ciudadanos, en aquellos que no tienen trabajo", dijo Zapatero, tras varias horas de intenso debate parlamentario centrado en la crisis económica y en los cuatro millones de desempleados que tiene España.
El debate dejó en evidencia las grandes discrepancias que enfrentan al gobierno socialista y a la oposición sobre cómo salir de la crisis económica.
En la jornada inaugural, Zapatero y el líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, protagonizaron un encendido enfrentamiento verbal en el que se reprocharon mutuamente sus posiciones.
Rajoy considera que el jefe del Ejecutivo no ha presentado el "plan global" para salir de la crisis que requiere la "grave situación" que vive España con cuatro millones de desempleados y las pequeñas y medianas empresas (pymes) ahogadas por la falta de crédito y solo ha presentado "parches" con sus nuevas medidas.
Zapatero, por su parte, lo acusó de alegrarse de la situación y de utilizar políticamente las adversidades económicas.
Además del PP, los otros grupos que forman el arco parlamentario español también criticaron la nueva batería de medidas de Zapatero, que ven insuficientes o incluso contraproducentes, como es el anuncio de la supresión de las deducciones fiscales por la compra de vivienda a partir de 2011.