El triunfo del izquierdista Rafael Correa en las elecciones de Ecuador podría afectar a las negociaciones para un acuerdo de asociación entre la Comunidad Andina y la Unión Europea, alertó hoy la Ministra peruana de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, durante un encuentro con la prensa extranjera.
Antes de pasar revista sobre las declaraciones completas de la funcionaria, y sobre la respuesta del flamante Presidente ecuatoriano, es preciso dar un marco de la relación entre Perú y Ecuador. Ambos países mantienen, desde su independencia a principios del siglo XIX hasta 1998, el conflicto territorial más longevo del hemisferio occidental, y determinó las relaciones comerciales bilaterales en todos los aspectos.
En 1995 comenzó la Guerra del Cenapa (llamada así por el nombre del río en cuya cabecera ocurrió en conflicto fronterizo). De acuerdo al Protocolo de Río de Janeiro, Ecuador debería abandonar sus reclamaciones sobre el territorio reconocido como peruano, pero los ecuatorianos persiguieron durante 30 años la nulidad de dicho Protocolo. No se sabe de qué forma se encendió la guerra. Se cree que dos patrullas se encontraron enzarzándose posteriormente en una escaramuza que produjo una escalada violenta por encima de la que solía producirse normalmente.
En los últimos tiempos, superado ese conflicto gracias a la mediación de los países de la región, y tras la confluencia de ambos países en la Comunidad Andina de Naciones, las relaciones mejoraron. De hecho, la armonía reinó hasta el conflicto comercial bilateral por el bloqueo del mercado ecuatoriano a la carne de cerdo, aves y bovinos de Perú, que siguió con aranceles de 5% para quince productos- primero cinco y luego otros diez- vitales para el comercio de Ecuador.
Dicho conflicto, en un año electoral, y con críticas a la CAN por parte de Ecuador, país del que se rumoreaba que podría dejar el bloque andino al igual que Venezuela, subió la espuma nuevamente.
Los “riesgos” de una diplomacia con poco tacto
En el encuentro con la prensa extranjera, Aráoz dijo que las conversaciones con la UE "se pondrían en riesgo", ya que Correa "había manifestado su discrepancia" con el nuevo impuesto a la importación de banano establecido por la Unión Europea. "Ecuador está con una postura muy radical frente a los Tratados de Libre Comercio" y esa es, según la Ministra peruana, "la posición del señor Correa".
La Ministra consideró también que el resultado electoral en Ecuador puede complicar el proceso de integración andina, del que Venezuela se salió este año para integrarse plenamente en el Mercosur.
"Creo que (Correa) genera más división en lo que sería la Comunidad Andina dentro de una perspectiva de proyección a la globalización," manifestó Aráoz, para quien la CAN tiene ahora dos países de tendencia izquierdista y cercanos a Venezuela (Bolivia y Ecuador) y "dos países más bien abiertos que son Colombia y Perú".
Aráoz insistió en que la elección de Correa, cercano al venezolano Hugo Chávez, debería aumentar la percepción de Washington de que la situación geopolítica de Latinoamérica es "riesgosa", en una clara señal para favorecer la firma del TLC con Lima.
Correa, el “tsunami” que no se quedó callado
El ya Presidente electo de Ecuador, calificó hoy de "terrible" la declaración de la Ministra. "No conozco esas declaraciones, primera vez que me entero de ellas, qué terrible", dijo Correa al ser consultado sobre el tema en una entrevista en el canal de televisión Ecuavisa.
Correa subrayó que "sería terrible si una Ministra de Perú se permite hacer esa clase de declaraciones, pero como no las he escuchado, prefiero no comentarlas todavía", recalcó.
Como señal para dejar en una peor posición a la funcionaria, Correa tendió la mano a los Estados Unidos y se declaró complacido por la felicitación que recibió por parte de la Embajadora de Estados Unidos en Ecuador, Linda Jewell, cuando aún no eran oficiales los datos, aunque insalvable la distancia.
Correa dijo que recibe esa felicitación "con mucho gusto (pues) es una señora muy simpática y la Representante del Gobierno de un país amigo".
Pese a ello, e intentando mantener las relaciones bilaterales dentro del terreno de los intereses y no a nivel personal, reiteró que el convenio de la base de Manta, por el cual se permite el acantonamiento de militares estadounidenses desde 1999 para que luchen contra el narcotráfico en la región, no se renovará en el 2009.
"Hemos dicho en forma extremadamente clara que el convenio de la base de Manta no se negociará, finalizará en 2009 porque la soberanía no está en venta y creo que el pronunciamiento popular del domingo ha dejado muy claro ese aspecto", expresó Correa, que puso el tema como un punto fuerte de su campaña.
Correa, del movimiento Alianza País, de tendencia de izquierda, recalcó que "las relaciones con Estados Unidos serán tan buenas mientras se respete la ley ecuatoriana, la soberanía y dignidad del país".