El nuevo consorcio creará una nueva sociedad, llamada Telco Spa participado por Telefónica en un 42,3%, contará con una participación del 23,6% en el capital de Telecom Italia (el 18%, indirectamente, a través de Olimpia y el 5,6% de forma directa), convirtiéndose así en el principal accionista de la operadora italiana. El resto de los miembros del consorcio tienen las siguientes participaciones: Generali (28,1%), Mediobanca (10,7%), Intesa Sanpaolo (10,7%) y Benetton (8,2%).
Se esperaba que Telefónica pagara hasta 3 euros por acción por una participación del 10 por ciento en Telecom Italia, para derrotar a rivales como Telmex y América Móvil de Carlos Slim, y a AT&T. Sin embargo, el entusiasmo de Telecom Italia por asociarse con los españoles permitió que Telefónica pagara 2.82 euros por acción por su participación.
El acuerdo entre los accionistas de Telco tiene una validez de tres años, tras los cuales cualquiera de ellos puede salir de la sociedad y quedarse con las acciones de Telecom Italia que correspondan a su participación en el holding.
La nueva compañía parte de una estructura de capital de 5.145 millones de euros, lo que supone para Telefónica una inversión de 2.314 millones. Está prevista una ampliación de capital adicional por importe de 900 millones de euros en la que Telefónica podrá suscribir su parte proporcional .
El acuerdo permite a Telefónica incorporarse al Consejo de Administración de Telecom Italia con dos consejeros, un número que es proporcional a su participación económica del 10% en la compañía.
Ambas compañías, Telefónica y Telecom Italia, se gestionarán autónoma e independientemente, y se abstendrán de participar y votar en las reuniones de los órganos sociales en que se examinen decisiones empresariales que afecten a países en que ambas compañías tengan presencia.