El Tribunal Administrativo Federal (TAF) de Suiza otorgó la razón a un cliente del banco UBS que se negó a entregar información financiera al fisco estadounidense.
La decisión pone en aprietos al Gobierno suizo, que había alcanzado un acuerdo extrajudicial con Estados Unidos para solucionar el conflicto entre el UBS y las autoridades norteamericanas, pidiéndole a la entidad que revelara los datos confidenciales de los 4.450 de sus clientes.
Estados Unidos habían acusado a UBS de ayudar a estadounidenses ricos a que ocultaran su riqueza en cuentas extranjeras para evadir impuestos.
El viernes último, el TAF comunicó que otorgó la razón a un contribuyente estadounidense que frenó así la transmisión de su expediente a las autoridades impositivas de su país. En concreto, el TAF considera que el Ejecutivo no tiene derecho de prometer a EE.UU. los nombres de clientes del UBS, contra los cuales existen sólo sospechas de evasión fiscal y no de fraude.
Fue en febrero de 2009 que el banco UBS recibió la orden de la Autoridad Federal de Supervisión de los Mercados Financieros (FINMA) –organismo regulador de los mercados en Suiza– de transferir información confidencial de 300 cuentas de clientes estadounidenses sospechosos de evasión en su país al gobierno de Barack Obama.