Un juez federal ordenó ayer que el financista texano Allen Stanford, a quien se acusa de un fraude de 7.000 millones de dólares, permanezca detenido sin posibilidad de fianza hasta el juicio.
"En suma, la evidencia ofrecida por el Gobierno es suficiente para inclinarse a favor de una detención", dijo en su decisión el juez estadounidense de distrito David Hittner.Los fiscales de Estados Unidos argumentaron que Stanford, tiene los medios y los motivos para escapar.
El juez revoca una orden anterior de una fianza de 500.000 dólares que le otorgó una magistrada el jueves pasado.
Stanford, de 59 años, se enfrenta a 375 años de prisión si es hallado culpable de 21 cargos de fraude multimillonario, lavado de dinero y obstrucción a la justicia.