El Senado norteamericano someterá hoy a votación una versión corregida del plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares, informó la cadena de televisión CNN. El jueves lo hará la Cámara de Representantes.
La decisión fue tomada por Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, y Mitch McConell, líder de la minoría republicana, en momentos en que se incrementaban las gestiones entre líderes republicanos y demócratas en el Congreso por lograr el apoyo para el plan, luego de que fuera rechazado el lunes por la Cámara baja.
Fuentes legislativas dijeron que Reid recibió el respaldo de los miembros de su partido para votar el plan que, según reiteró ayer el presidente Bush, es absolutamente necesario para evitar una crisis económica.
No está del todo claro de qué forma el plan fue modificado con respecto a su versión inicial rechazada por la Cámara el lunes.
Empero, el objetivo del cambio sería evitar corridas bancarias de pequeños y medianos ahorristas temerosos de perder sus depósitos ante eventuales nuevas quiebras de bancos y mejorar el flujo crediticio y por lo tanto las perspectivas de las empresas y de la economía en general, según analistas.
Para esto, se aumentaría los seguros federales aplicados a los depósitos de un máximo de 100.000 dólares a 250.000 dólares.
Los legisladores señalaron que la iniciativa incluirá una cláusula sobre reducciones tributarias rechazada el lunes por la Cámara de Representantes.
Según Reid y McConell, esta reducción podría ayudar a conseguir el voto de los republicanos.
Otra reforma que se discutía para convencer a los sectores conservadores era modificar las reglas de evaluación de activos, que son las que obligan a los bancos e instituciones financieras a ajustar el valor de sus activos para que reflejen sus auténticos precios de mercados, según informó CNN.
Los demócratas más liberales tenían otros cambios en mente, como por ejemplo extender el seguro de desempleo o prohibir ciertos procedimientos, como uno que permite a inversionistas apostar a la caída de ciertos valores del mercado.
La Casa Blanca se mostró dispuesta a aceptar algunos cambios a la ley, y el vocero presidencial Tony Fratto dijo que había muchas buenas propuestas para ayudar a los mercados financieros.
"Las vamos a considerar a todas", declaró Fratto, en una jornada en la que el plan de salvataje fue, una vez más, el tema del día en la campaña para las elecciones generales del 4 de noviembre.
Bush, por su parte -cerca del fin de su segundo y último mandato y con sus niveles de popularidad aún más por el piso desde el estallido de la crisis financiera con quiebra de bancos y derrumbre bursátli, hace 15 días-, habló con los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain y brindó su enésimo mensaje desde la Casa Blanca.
"El Congreso debe actuar. Reconozco que esta es una votación difícil para los miembros del Congreso. Pero la realidad es que estamos en una situación urgente y que las consecuencias se pondrán peores cada día si no actuamos", dijo Bush ante las cámaras.
La Cámara de Representantes rechazó este lunes un proyecto de Bush que hubiera otorgado al gobierno manejo casi ilimitado de 700.000 millones de dólares para comprar la deuda de bancos afectados por la crisis de los préstamos hipotecarios, una medida que según la Casa Blanca es la forma de evitar un colapso económico general.
La derrota del proyecto de salvataje, por 228 a 205 votos, provocó el mayor desprendimiento masivo de acciones en Wall Street desde los días posteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2001, y derrumbó todas las bolsas del mundo.
La atmósfera pareció mejorar este martes en Wall Street, donde el índice industrial Dow Jones cerró con la tercera mayor ganancia en puntos jamás registrada, 485 puntos, un día después de desplomarse 778 puntos y registrar la mayor caída de su historia.
Analistas atribuyeron este panorama más alentador a dos motivos: la expectativa de que fructifiquen las negociaciones políticas en el Congreso, y, sobre todo, a lo atractivo de invertir en acciones de empresas bien posicionadas que este martes arrancaron a muy bajo valor tras el estrepitoso desplome de este lunes.
Fuerte respaldo
El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, llamó a los estadounidenses a apoyar los esfuerzos para salvar la ley de rescate, y advirtió que los problemas de Wall Street se trasladarán tarde o temprano al ciudadano medio.
"Esto ya no es más sólo una crisis de Wall Street. Es una crisis estadounidense, y es la economía estadounidense la que necesita el plan de rescate", dijo Obama en un acto ante 12.000 personas en la Universidad de Nevada, en Reno.
El senador reiteró su llamado de este lunes a los legisladores a "poner manos a la obra y hacer lo que es bueno para este país".
El republicano, John McCain, por su parte, prometió continuar sus presiones para que se apruebe un paquete de salvataje, y admitió que el error fue no explicar bien a la gente la urgencia de aprobar este plan.
"Estoy decepcionado por la falta de resolución y de buena voluntad entre los miembros de ambos partidos para solucionar esto", dijo McCain en Des Moins, Iowa, entrevistado por CNN.
Según el candidato, la ley fracasó en el Congreso \"porque no convencimos a la gente de que esto es un esfuerzo de rescate no sólo para Wall Street, sino además para las familias trabajadoras, para los pequeños empresarios, para el interior de Estados Unidos\", afirmó