La Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) dio la aprobación final, por lo que la Argentina podría lanzar en los próximos días un canje de deuda incumplida por 20.000 millones de dólares, según informó el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino.
"El viernes tuvimos la probación de la SEC con lo cual el calendario del lanzamiento es mucho más 'tight' (corto)", dijo Lorenzino durante la reunión anual de las Asambleas de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el balneario mexicano de Cancún. Y agregó que "en dos o tres semanas lo estaríamos lanzando" (al canje de duda).
La operación contempla el canje de deuda impaga remanente de la reestructuración del 2005, cuatro años después de que Argentina declarara una monumental cesación de pagos por unos 100.000 millones de dólares. De esta manera, nuestro país busca normalizar sus relaciones con el mundo financiero internacional en momentos de estrechez fiscal para luego regresar al mercado voluntario de crédito y cubrir sus necesidades de financiamiento.
Según la infomación que publica el diario La Nación, la Argentina planteará dos ofertas: "una para los inversores minoristas y otra, para los mayoristas o institucionales. Los primeros recibirán un bono Par y los correspondientes cupones atados al crecimiento, y además se les reconocerán los intereses vencidos desde 2005 tanto del bono Discount como de los cupones del PBI. En compensación, Economía tiene previsto entregarles un bono Global 2013. A los grandes fondos de inversión, entretanto, se les entregará un bono Discount y cupones atados al crecimiento y se les reconocerán los intereses vencidos, tanto del Discount como de los cupones PBI, pero con un bono Global 2017 (es decir, vence cuatro años más tarde que el de los minoristas)".
El Gobierno de la presidenta Cristina Fernández dice que un 50 por ciento de los tenedores de bonos incumplidos llamados holdouts se ha comprometido a entrar en la reapertura de reestructuración de deuda.
Una tasa de aceptación de más del 60 por ciento sería considerada un éxito.
El Gobierno, además, espera recaudar con el canje dinero fresco por unos US$ 1000 millones, mediante la colocación de deuda nueva, operación que será separada de la del canje, detalla el natutino en su edición de hoy. Uno de los problemas, será la tasa de interés que se deba afrontar con la emisión de nuevos bonos, ya que el Gobierno quiere que sea de un dígito, pero el riesgo país forzaría a que sea más alta. El país tuvo un nivel máximo de riesgo país en julio del 2002 a 7.174 puntos y un valor mínimo de 180 unidades a inicios del 2007. Hoy, ese valor se encuentra apenas por debajo de los 700 puntos.
La reestructuración de deuda argentina está siendo manejado por los bancos Barclays Plc, Citigroup Inc. y Deutsche Bank