El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, dijo a los estadounidenses que estarían mejor con un dólar fuerte, al tiempo que solicitó a China que no mantenga artificialmente bajo el valor de su propia moneda, el yuan. "Una gran economía necesita de una gran moneda," dijo Sarkozy durante un discurso en el primero de sus dos días de visita a Washington.
"Tienen una mano de obra de calidad, algunas empresas extraordinarias, no necesitan un dólar que sea tan débil," dijo el mandatario en el Consejo de Negocios Franco-Estadounidense.
Más temprano en la jornada, el dólar cayó a un mínimo histórico contra el euro y una canasta de importantes monedas al profundizarse la turbulencia generada por la crisis en el mercado hipotecario de riesgo estadounidense.
Sarkozy criticó reiteradamente la solidez del euro desde que asumió su cargo en mayo, argumentando que afecta a los exportadores franceses, aunque él y su gobierno cambiaron recientemente de táctica para comenzar a quejarse por los regímenes cambiarios de otros países.
"Amamos Estados Unidos, pero amamos un Estados Unidos que sea fiel a sus valores. Amamos un Estados Unidos que respalda a los creadores y no a los especuladores, amamos un Estados Unidos que cree en el libre comercio pero también en la competencia honesta," dijo.
Sarkozy se comprometió desde que se convirtió en presidente a realizar una serie de visitas al exterior, por lo que viajará a China este mes, donde anticipó que analizará el tema del yuan con los líderes chinos. "Le diré a nuestros amigos chinos que han sido espectacularmente exitosos, que no necesitan subvaluar su moneda para ganar," dijo. "No es útil. Crea desequilibrios, y al final del día, esos desequilibrios también les impactarán," agregó.