Después de haber sido removido por decreto de la presidencia del Banco Central, Martín Redrado reiteró que no está en sus planes dejar el cargo.
"No renuncié ni renunciaré", dijo el economista esta madrugada a las 2.40, cuando, al cabo de una prolongada y tensa jornada se retiró en auto de la sede del Banco Central, en Reconquista 258.
El removido presidente del BCRA se apartará de su función, ajustándose al decreto que dictó la Presidente, pero no renunciará al cargo. Además, presentará un amparo en la Justicia contra el decreto de remoción, en el que solicitará la nulidad de la medida
Cuando se retiraba, el removido titular de la entidad dijo que lo hacía "muy tranquilo, muy conforme por los logros de la gestión, por haber protegido los valores de la institución". "Estoy convencido de que dejamos una entidad que garantiza a todos los argentinos tranquilidad monetaria, previsibilidad cambiaria, estabilidad financiera y absolutamente convencido de todas las decisiones que tomé", añadió.
Antes de que lo despidieran por decreto, el titular del Banco Central había advertido que continuaría en el cargo, y hasta asegurado estar dispuesto a realizar "aportes profesionales para la implementación" del Fondo del Bicentenario, eje del conflicto suscitado con el Ejecutivo.
Redrado será reemplazado, al menos por ahora, por su vice, Miguel Pesce, quien de inmediato habilitó la cuenta para transferir los 6.569 millones de dólares en reservas que constituirán el mencionado fondo, destinado a garantizar el pago de deuda.