Sesenta días después de que el Gobierno de los Estados Unidos presentara dos demandas contra China en la Organización Mundial del Comercio (OMC)- fue el pasado 10 de abril-, las consultas bilaterales obligadas por la normativa del organismo no han resuelto las diferencias de los países en torno a estos temas, de forma que Washington está habilitado a pedir la formación de un panel de arbitraje.
Las consultas sobre las dos demandas tuvieron lugar la semana pasada, aunque las partes se mantuvieron en silencio y recién hoy se conoció el estado de cosas por la disputa comercial en ciernes, publicada por Intellectual Property Rights Watch.
Según el organismo de cuidado de los derechos de propiedad intelectual, las autoridades comerciales de China resaltaron la importancia de la protección de estos derechos para su economía e hicieron hincapié en su compromiso con las normas de la OMC.
Los chinos argumentan que obtuvieron “grandes avances” en la materia, y resaltaron que se ha hecho mucho en materia legislativa y en el cumplimiento de la ley.
Algo similar trascendió durante el segundo encuentro del Diálogo Económico Estratégico entre los dos países, que tuvo lugar en mayo. China mantuvo la posición recién expuesta, mientras que los Estados Unidos reclamaron que no es suficiente. “Las pérdidas por la falsificación siguen siendo multimillonarias”, dijo entonces la Representante de Comercio de ese país, Susan Schwab.
Para sostener su independencia, los chinos trajeron a la mesa el Artículo 1.1 del Acuerdo de Comercio sobre los Derechos de Propiedad Intelecual (TRIPS por sus siglas en inglés). “Los miembros son libres para determinar el método apropiado para implementar las provisiones del Acuerdo de los TRIPS dentro de su propio sistema legal y su práctica”, se lee en ese punto.
Las autoridades comerciales chinas insistieron tras la consulta en que las medidas criticadas por los Estados Unidos “son plenamente consistentes con el Acuerdo de los TRIPS” y que no debería “cargar con ninguna culpa”.
Con vistas a la sintonía de la demanda estadounidense con los europeos, japoneses, mexicanos y canadienses, que se sumaron al caso como terceras partes, los chinos anticiparon que su país “se opone a cualquier intento por parte de otro miembro de la OMC para imponer obligaciones adicionales a los TRIPS”. “Sería inapropiado para el mecanismo de solución de controversias” del organismo, afirmaron.
Según las normas de la OMC, se debe seguir el siguiente procedimiento:
Ya se cumplieron los 60 días para las consultas y la mediación. Ahora quedan 45 días para la instauración del panel de arbitraje y la nominación de los árbitros. Tras ello, el panel tendrá seis meses para informar a las partes sobre sus conclusiones, y tres semanas más tarde informará al resto de miembros de la OMC. Entonces, en 60 días, si no media ninguna apelación, el Organismo de Solución de Controversias adoptará el informe final. En total, es casi un año, si no media ninguna apelación. Cada una de ellas puede demorar la controversia tres meses más.