Cuatro bancos extranjeros, el estadounidense Citigroup, Morgan Stanley, del suizo UBS y del alemán Deutsche Bank comparecerán ante los tribunales italianos por su implicación en la quiebra de la compañía agroalimentaria Parmalat, uno de los mayores escándalos financieros en Europa.
Por decisión del juez de la audiencia preliminar de Milán,Cesare Tacconi, el juicio comenzará el próximo 22 de enero ante el tribunal penal de esta ciudad del norte de Italia.
El escándalo Parmalat estalló a finales de 2003, cuando fue descubierto un agujero de más de 14.000 millones de euros en la contabilidad del grupo. Alrededor de 135.000 italianos vieron cómo sus ahorros se esfumaban con la quiebra de Parmalat, que empleaba a 36.000 trabajadores en 30 países antes de su bancarrota.
Las investigaciones revelaron que la firma italiana llevaba años en peligro y sobrevivía a golpe de descaradas falsificaciones de sus balances. La justicia acusó a los bancos de estar al corriente de esta situación desde hacía tiempo.
Morgan Stanley afirmó en un comunicado que había "conducido una reevaluación completa de sus acuerdos con Parmalat y había encontrado que todo se había realizado correctamente." Mientras que los bancos Deutsche Bank y UBS se negaron a hacer declaraciones.