El presidente electo de Estados Unidos, buscando obtener apoyo de los dos principales partidos políticos, planea proponer recortes impositivos por hasta 310.000 millones de dólares para empresas y la clase media como parte de su paquete de estímulo económico.
Barack Obama intentará discutir su propuesta el lunes durante reuniones privadas con los líderes demócratas y republicanos del Senado y la Cámara de Representantes. dijeron el domingo allegados demócratas.
Junto al vicepresidente electo Joe Biden, Obama buscará que el proyecto tenga una rápida aprobación para poner límite a la recesión económica que se profundiza en Estados Unidos.
Con el nuevo Congreso listo para reunirse el martes, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, se comprometió a hallar puntos en común con los cautelosos republicanos en torno a un paquete de rescate con recortes impositivos y más gasto en caminos, puentes y escuelas.
"Todo lo que hagamos deberá hacerse sobre una base bipartidaria", dijo Reid en el programa televisivo de la NBC "Meet the Press", reconociendo que el apoyo de los senadores republicanos sería necesario para aprobar la legislación.
La demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, "apoya mucho" la propuesta de Obama de rebajar los impuestos -una medida que en gran parte estaría dirigida a la clase media- pero los detalles aún deben definirse, dijo un allegado demócrata.
El paquete contendría hasta 310.000 millones de dólares en recortes impositivos para empresas y trabajadores de clase media, lo que equivale a un 40 por ciento del total de 775.000 millones del paquete de rescate, dijo el allegado.
El recorte impositivo busca atraer el apoyo de los conservadores discales en el Congreso, que prefieren recortar impuestos antes que incrementar el gasto federal.
Obama y los legisladores demócratas están considerando también una gran ampliación del seguro federal de salud y de los beneficios por desempleo como parte de un programa de recuperación de dos años, dijo otro alto miembro del partido.
Los demócratas reconocieron que las esperanzas de tener un paquete listo para que Obama firme cuando asuma el cargo el 20 de enero han resultado ser demasiado optimistas. El líder demócrata de la Cámara, Steny Hoyer, dijo a un programa de "Fox News Sunday" que la promulgación presidencial podría atrasarse hasta mediados de febrero.
El portavoz de Obama Robert Gibbs dijo que las reuniones del lunes con los líderes parlamentarios fueron ideadas para obtener un legítimo aporte de ambos partidos y para sugerir una sensación de urgencia.
El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, expresó su preocupación acerca de cuán pronto los demócratas podrían tratar de impulsar el paquete de estímulo y cuáles serían las propuestas de gasto que incluiría.
Pero McConnell dijo que Obama obtendría en última instancia un amplio respaldo republicano si a los republicanos se les brindaba una oportunidad justa para darle forma al proyecto.
"Pienso que si buscan un proceso justo, en el Senado al menos donde la imparcialidad es típicamente la regla, y le dan a ambas partes una oportunidad para hacer sus aportes, para que tenga un verdadero sello bipartidario, posiblemente (Obama) tenga un apoyo significativo", dijo McConnell al programa de ABC "This Week".