La propuesta, que se aplicará a 50 entidades que tienen al menos 50.000 millones de dólares en activos cada una, será incluida en el próximo presupuesto de Obama. Y llega cuando miles de firmas rescatadas con fondos públicos se disponen a anunciar el pago de cuantiosas primas a sus altos ejecutivos, en un momento de penuria económica y alto desempleo.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo esta semana al anunciar los planes de Obama de hacer pública hoy su iniciativa que el Ejecutivo "trabajó bastante tiempo" en la formulación del gravamen, pero no dio más detalles sobre el impuesto.
El anuncio presidencial llegará un día después de que los principales banqueros del país testificaran ante una comisión especial del Congreso que estudia las causas de la crisis económica, la peor desde la Gran Depresión de 1929.
En la primera audiencia de la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (FCIC), los banqueros admitieron haber cometido errores que llevaron a la debacle.