El presidente Barack Obama lanzó hoy una iniciativa para reformar el sistema de ayuda de desempleo en Estados Unidos, a fin que deje de ser una 'red de seguridad' para convertirse en una herramienta de entrenamiento laboral.
La iniciativa es lanzada en momentos en que la tasa de desempleo nacional saltó a 8.9 por ciento, la más alta en 26 años y equivalente a 13.7 millones de personas sin trabajo, de las que 6.3 millones reciben ayuda por cesantía.
'La idea es cambiar fundamentalmente nuestro enfoque al desempleo del país, para que no sea sólo una oportunidad para buscar un nuevo trabajo, sino un momento de capacitación para un mejor trabajo', señaló Obama en la Casa Blanca.
El plan permitirá abrir las puertas a la educación superior y a programas de entrenamiento laboral a aquellos trabajadores despedidos que reciban beneficios de desempleo, incluida ayuda oficial en caso que no puedan costear sus estudios.
El presidente Barack Obama dijo que los últimos datos sobre desempleo, que subió a 8,9%, son "aleccionadores" pero afirmó que la golpeada economía estadounidense comienza a mostrar avances.
"Esta mañana, supimos que nuestra economía perdió otros 539.000 empleos en el mes de abril", dijo Obama durante un evento en la Casa Blanca.
"Aunque de alguna manera es alentador que la cifra es menor de lo que ha sido en los últimos seis meses, sigue siendo un hecho aleccionador", admitió el mandatario, adivirtiendo que las pérdidas de empleos continuarán, en una recesión que llevará meses o incluso años para terminar. Obama dijo sin embargo que se divisan señales tempranas de que empiezan a pasar cosas en la economía que llevan hacia una recuperación.