En un escenario en el que nadie se atreve a hacer la primera movida, las autoridades de Noruega anunciaron la voluntad de aquel país, cuyo mercado agrícola está muy protegido, de hacer concesiones en ese sector para que la Organización Mundial del Comercio tenga posibilidades de alcanzar un acuerdo para la liberalización de los mercados.
“Estamos preparados para reducir nuestros subsidios o los aranceles para los productos agrícolas”, afirmó el Primer Ministro noruego Jens Stoltenberg a los medios de comunicación en los últimos días. Y agregó que su país está “dispuesto a hacer concesiones para contribuir a un acuerdo global”.
En el pasado, Noruega era un firme opositor al recorte arancelario para los bienes agrícolas. Pero el posible fracaso de la Ronda de Doha encontró a uno de los primeros países dispuesto a hacer concesiones, al menos desde lo discursivo. Es en la mesa de negociaciones donde las voluntades frente a los medios se esfuman.