Gran Bretaña volvió a ayudar al complicado prestamista Northern Rock , garantizando nuevos depósitos minoristas y ampliando los términos de financiación para darle tiempo al banco para salvar su atribulado negocio. Además, el jefe de la autoridad regulatoria nacional de los servicios financieros dijo que Northern Rock podría no haber necesitado usar los fondos de emergencia del Banco de Inglaterra si el rescate no hubiera sido conducido a la luz pública.
Northern Rock, que el mes pasado observó una oleada de retiros de depósitos debido a que buscó fondos de emergencia del Banco de Inglaterra por la crisis crediticia, dijo que el nuevo paquete le costaría este año de 82 millones de dólares , un 10 por ciento de su meta de ganancias de 2007.
Pero dijo que así compraría tiempo para considerar todas sus opciones antes de febrero, ya sea una adquisición total, una fragmentación o un intento por seguir independiente. Para los analistas, esto ayudaría a los potenciales oferentes y despejaría los temores de sus tenedores de acciones y bonos a una venta de activos a precio de liquidación.
El Gobierno británico ya había garantizado los depósitos minoristas realizados en el banco antes del 19 de septiembre. El martes extendió las garantías a los posteriores a esa fecha. Además dijo que ofrecería financiamiento adicional del Banco de Inglaterra bajo términos más flexibles, permitiendo a Northern a usar los préstamos comerciales.
Por su parte, el jefe de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, por su sigla en inglés) británica indicó que una movida en secreto hubiera sido una buena opción, pero no era posible bajo las normas locales.