Números rojos de nuevo en los mercados bursátiles asiáticos, en una jornada en que las bolsas de Tokio, Shanghai y Taiwán permanecieron cerradas por vacaciones. En el resto de plazas, el miedo a la desaceleración económica global llevó a los inversores a impulsar las órdenes de ventas. El índice MSCI Asia Pacífico excluyendo Japón cedió un 2,1% en Hong Kong.
Las entidades financieras fueron los valores más perjudicados de la jornada después de que los ministros de finanzas y responsables de los bancos centrales del G7, reunidos este fin de semana en Tokio, reconocieran que los riesgos de desaceleración provocados por las turbulencias en los mercados financieros aún persisten. La media de las acciones financieras registró la mayor caída entre los diez grupos industriales del índice MSCI.
Kookmin Bank, el mayor banco de Corea del Sur, registró su mayor caída en casi tres meses, después de que hoy la bolsa coreana volviese a funcionar tras un parón festivo de tres días. Kookmin cayó un 6,5%, su mayor descenso desde junio de 2004. En Hong Kong, otro de los mercados que abrió en la sesión de hoy, HSBC Holdings, mayor banco europeo por su capitalización bursátil, bajó un 2,6%.
Bank of Communications, banco minorista propiedad de HSBC Holdings, cayó un 3,8%. Bank of China, el tercer mayor banco de China, cedió un 2,5%. China Construction Bank, cayó un 2,5%.
Además de los riesgos de desaceleración económica, los bancos chinos se vieron perjudicados en la sesión de hoy por un recorte de recomendación. Los analistas de la entidad estadounidense Golman Sachs recortaron su precio objetivo, en vistas a los próximos doce meses, de las acciones de los bancos del gigante asiático en un 31%. Los expertos explicaron este recorte debido a que se espera un descenso en el crecimiento de los beneficios debido a la probabilidad de subidas de tipos de interés en China.
Corea del Sur volvió a la actividad después de tres días de vacaciones, en la que el índice MSCI había caído un 4,2% después de la inesperada contracción en la actividad de la industria de servicios de EEUU, que alimentó de nuevo las especulaciones de que la mayor economía del mundo se encamina a una recesión.
Samsung Electronics, el mayor fabricante de Asia de pantallas planas, chips y teléfonos móviles, se sumó a los descensos con una caída del 4,7%. LG Phillips, el segundo mayor fabricante de displays de cristal líquido, cedió un 1,1%.