El euro ganó terreno en el mercado cambiario a primeras horas del martes tras la concertación del pacto.
El acuerdo quitará algo de presión a la unión monetaria de 17 países que arrastra desde hace dos años una seria crisis a causa del abultamiento de las deudas soberanas.
Sin el acuerdo, Grecia afrontaba para marzo una cesación de pagos de posibles consecuencias calamitosas y quizá hasta su salida de la Eurozona.
Las discusiones se prolongaron hasta las primeras horas del martes debido a que los ministros discutían el nivel de la reducción de la deuda de Grecia para que pueda el país tenga capacidad de reembolsarla sin incrementarle los compromisos financieros.
Al final, se solicitó a los acreedores privados del país que asuman nuevas pérdidas considerables en sus posesiones de deuda griega, mayores a las anticipadas, a fin de reducir la deuda del país en unos 107.000 millones de euros.
"No es exagerado decir que hoy es un día histórico para la economía griega", dijo el primer ministro griego Lucas Papademos, quien acudió a la reunión a toda prisa para dar realce a las solicitudes de asistencia de su país.
Jean-Claude Juncker, primer ministro de Luxemburgo y quien preside las reuniones de los ministros de finanzas de la Eurozona, dijo que se solicitó a los tenedores privados de bonos de Grecia —principalmente bancos y fondos de inversión— que asumieran una pérdida da valor facial de 53,5% en los documentos.
Se estima que un nivel de endeudamiento de 120,5% del PIB es cercano a la cantidad máxima sostenible para Grecia.
Grecia necesita desesperadamente otro paquete de rescate si busca evitar una calamitosa cesación de pagos el mes próximo, cuando se vencen bonos por unos 14.500 millones de euros.
Por su parte, el comisionado de asuntos económicos de la Unión Europea, Olli Ren, anunció que está garantizado el cumplimiento por parte de Grecia de las condiciones del nuevo rescate financiero con una cuenta separada que contiene recursos suficientes para que el país pague su deuda durante tres meses.
La vigilancia estrecha fue exigida por algunos miembros de la Eurozona que están frustrados debido a que Grecia no siempre adopta a tiempo reformas difíciles y reducciones al gasto presupuestario.
Las autoridades dijeron que el acuerdo reducirá la carga de la deuda a Grecia a un nivel máximo viable después de que los tenedores de bonos asuman en parte pérdidas importantes en los documentos tal como se les ha solicitado.