Las opiniones de los principales mandatarios europeos sobre la situación de Grecia difieren. La semana próxima se realizará una cumbre en Bruselas y aún se debate cuánta importancia dar al tema de un rescate del endeudado país.
Líderes europeos enviaron el fin de semana señales contradictorias sobre si enviar o no ayuda a Grecia para que enfrente sus problemas de deuda.
La canciller alemana Angela Merkel considera que Atenas debe resolver sus problemas de deuda por sí misma mienras que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi respaldó el apoyo de la Unión Europea (UE).
"Grecia no necesita ayuda financiera y la Unión Europea no debería hacer del tema de un rescate al endeudado país el centro de su cumbre de la semana próxima en Bruselas", manifestó hoy la canciller alemana, Angela Merkel.
Los comentarios fueron el indicio más reciente de las divisiones dentro de la zona del euro, sobre si y cómo brindar mejor ayuda financiera.
En una entrevista con la radio Deutschlandfunk, Merkel dijo que temía causar turbulencia en los mercados financieros al dar "falsas expectativas" sobre la ayuda.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, instó a los Estados miembros de la UE acordar un paquete de ayuda de emergencia para Grecia en la cumbre del 25 y 26 de marzo en Bruselas, después de que Atenas dijera que podría acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Barroso también señaló que los 16 países que comparten la zona euro deberían estar listos para realizar préstamos coordinados bilaterales a Grecia, a fin de ayudarla a reducir su déficit de presupuesto y refinanciar sus deudas, que se acercan al 120 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).
Pero Merkel rechazó esas declaraciones con una retórica inusualmente clara.
"No veo que Grecia necesite dinero por el momento y el Gobierno griego lo ha confirmado. Esa es la razón por la cual les pediría no avivar la turbulencia en los mercados dando falsas expectativas sobre la reunión de consejo del jueves", sostuvo.