Las bolsas europeas comenzaron el día de hoy cautelosos, retomando el escepticismo de las plazas asiáticas, tras el anuncio por el gigante estadounidense Citigroup de 50.000 supresiones de puestos de trabajo y el frenazo propinado por Washington al plan de rescate del sector financiero.
La Bolsa de Londres perdía un 1,76% avanzada la mañana, mientras Fráncfort -principal plaza bursátil de la zona euro- retrocedía un 1,77%. París cede 1,78% y la de Madrid bajaba un 2,21%.
Después de una reunión de los dirigentes de los países industrializados y emergentes del G20 considerada decepcionante, el sábado pasado en Washington, el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, declaró el lunes que no contemplaba volver a echar mano de los 700.000 millones de dólares puestos a su disposición por el Congreso para salvar a los bancos de aquí a la asunción de Barack Obama como presidente, el 20 de enero.
"Haré lo que debemos para mantener un sistema fuerte, pero no voy a hacer más si no es necesario", declaró Paulson.
Muy fragil por la crisis financiera, el banco norteamericano Citigroup anunció el lunes que va a recortar efectivos y en los próximos meses desaparecerán 50.000 puestos de trabajo.
Este es el segundo recorte en importancia anunciado por una empresa norteamericana después de un plan social de 60.000 personas en el grupo informático IBM en 1993.
El mercado se mantenía escéptico en cuanto a la capacidad del grupo para sacar la cabeza fuera del agua. La acción Citigroup perdió un 24% la semana pasada y más del 70% este año.
Lastrada por estas malas noticias, Wall Street sufrió una caída diáfana el lunes, con el Dow Jones en baja de un 2,63%, siguiendo los pasos de las plazas europeas, muy afectadas también por la baja.
Los mercados asiáticos prolongaban el movimiento este martes.
Japón cayó 2,28%; Hong Kong, 5,05; Corea, 4,05; Filipinas, 3,42; y Malasia, 0,40; al tiempo que China se derumbó 7,42 por ciento.
En Latinoamérica el índice Bovespa de Brasil descendió la víspera 0,2% a 35.717 unidades, el argentino Merval retrocedió 3,3% a 989 puntos, y el chileno IPSA perdió 0,8% para ubicarse en 2.532. Las bolsas de Colombia y México no operaron por día feriado.
El plan de Obama
Al día siguiente de la cumbre de Washington, el próximo presidente de Estados Unidos prometió reactivar la economía norteamericana aun a costa de aumentar el déficit presupuestario. Barack Obama también se pronunció a favor de un plan de rescate de la industria automóvil norteamericana, cuya quiebra anunciada "sería una catástrofe".
En la misma lógica, la mayoría demócrata del Congreso propuso el lunes un plan de reactivación de 100.000 millones de dólares para ayudar a la economía norteamericana, incluidos 25.000 millones de préstamos para la industria del automóvil, un proyecto que contó con la oposición de la 'administración Bush'.
En Alemania, la industria del automóvil pidió ayuda al Estatal. La canciller alemana, Angela Merkel, indicó que se adoptará una decisión antes de Navidad sobre la concesión de garantías financieras a Opel, filial alemana de General Motors.
Un total de 47 industriales europeos, entre ellos Nokia, Saint-Gobain y Renault, subrayaron además la "necesidad urgente de nuevas acciones políticas" y "medidas presupuestarias de reactivación de una magnitud excepcional" en Europa, y pidieron que Alemania dé ejemplo.
Unas "medidas excepcionales" y "coordinadas" contra la crisis reclamadas también por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, cuando la Comisión debe presentar un plan de acción el 26 de noviembre.
En Italia, el Gobierno se prepara para anunciar "los próximos días" un "paquete de medidas por un total de 80.000 millones de euros a favor de empresas y familias".
Mientras tanto, siguen las malas noticias.
En Gran Bretaña, la patronal prevé una recesión "más fuerte y larga" de lo previsto, con un repliegue del 1,7% del PBI en 2009 y un aumento del desempleo a un 9%.
Única nota positiva, la producción industrial norteamericana registró un repunte del 1,3% en octubre, después de una caída histórica en septiembre.
La crisis se ha llevado por delante también algunas bonificaciones extraordinarias: salvado en octubre por los poderes públicos, el banco suizo UBS anunció que sus dirigentes se verán privados de bonificaciones este año, como los de la entidad norteamericana Goldman Sachs.