El superávit comercial de Japón estuvo cerca de cuadriplicarse en agosto frente al mismo mes del año pasado, en tanto las exportaciones a Europa y Asia compensaron la disminución de los cargamentos a Estados Unidos, según afirmaron hoy fuentes gubernamentales.
De todos modos, los especialistas caracterizaron a la lenta caída en los volúmenes de exportación a Estados Unidos, el mayor mercado para los bienes nipones, como un signo positivo, pero subrayaron que el impacto futuro de la debilidad estadounidense justificaba las precauciones.
“(El nivel del superávit) realmente fue una sorpresa, y se debe sobre todo a un crecimiento mayor al esperado de las exportaciones”, señaló Kiichi Murashima, economista de Nikko Citigroup.
“La clave es que los envíos totales sigan creciendo en los próximos meses y a principios del año próximos incluso si las ventas a Estados Unidos se mantienen bajas”, agregó.
El saldo comercial positivo se expandió un sorprendente 287,6% en agosto frente a los registros del mismo mes de 2006, alcanzando los 6.470 millones de dólares. En tanto, el pronóstico de los analistas se ubicaba muy lejos de la realidad: preveían un crecimiento del 26,6%.
Los envíos crecieron un 14,5% interanual, un porcentaje mayor al esperado, impulsado por un aumento del 16,4% en las exportaciones a Asia y del 15,6% en las ventas a Europa.
Los cargamentos de vehículos se expandieron un 22% interanual en términos de valor, lo que significó una recuperación con respecto a las bajas ventas de julio tras un terremoto que paralizó momentáneamente la producción, aseguró el Ministro de Finanzas japonés.
Por su parte, las internaciones ascendieron a un ritmo mucho menor al esperado, en parte debido a un marcado descenso en las compras de aviones, indicaron las fuentes estatales.
“La demanda de nuestros productos de exportación fue sólida en todas las regiones”, declaró Maiko Noguchi, economista jefe de Daiwa Securities SMBC Co.
Asimismo, Hiroaki Muto, economista jefe de Sumitomo Mitsui Asset Management aseveró que “el crecimiento exportador fue altísimo”. “De todos modos, un decremento en el ritmo de expansión global es un riesgo que necesita ser observado de cerca”.
Takeshi Minami, economista jefe de Norinchukin Research Institute, dijo que el crecimiento de las exportaciones entre julio y septiembre sería moderado, ya que el salto que los envíos protagonizaron en agosto es un efecto rebote en la producción de vehículos causado por el sismo sufrido.
Las ventas al país norteamericano se expandieron un 4,6% interanual. En volumen, cayeron un 5,2%, aunque de todos modos el paso fue más lento que la caída del 10,4% reportado en julio.
Los envíos a Estados Unidos han tenido un flojo desempeño este año a la luz de la declinación de su economía. Noriaki Haseyama, economista de Dai-ichi Life Research Institute, dijo que espera que la economía estadounidense se siga expandiendo, aunque a un ritmo modesto.
“Aunque la recuperación de la economía estadounidense se retrase, el crecimiento de Europa y los mercados emergentes se mantendrá fuerte”, agregó. “Así, no creo que los exportadores japoneses tiemblen”.