|
|
|
El Producto Bruto Interno (PBI) de España creció un 2,6% entre 1995 y 2005 gracias a la inmigración, según un Informe semestral de Caixa Catalunya sobre la economía española y contexto internacional.
Esta circunstancia no sólo se observó en España, sino que también en el conjunto de la Unión Europea. El aporte de los inmigrantes al crecimiento económico en el conjunto de la Unión Europea, de acuerdo al estudio, fue de 2 puntos por año. Esto significa que si se excluyese el impacto de los trabajadores inmigrantes, se hubiese observado un descenso del 0,2% frente al avance del 1,8%. Los descensos más llamativos son los de Alemania (-1,5%) e Italia( -1,2%) así como España, con un descenso del 0,6%. El avance de Irlanda, uno de los "líderes" del crecimiento de la Unión, quedaría reducida desde el 5,9% de aumento del PBI per capita al 1,1%, mientras Francia pasaría del 1,6% real a un modesto 0,3% cada año.
El informe explica también que la inmigración ha tenido una importante incidencia en el crecimiento demográfico europeo de la última década. La población de la UE de 15 miembros creció en 15,7 millones de personas gracias a que la entrada de inmigrantes le aportó 11,9 millones (76% del total). En Alemania e Italia, las entradas de población foránea han compensado con creces los descensos de la población nativa. En el conjunto de los Doce, las entradas de inmigrantes representan el 79,4% del crecimiento de la población, una proporción que en España se sitúa en el 78,6%. Cuando se considera exclusivamente la población inmigrante, España ocupa el primer puesto en tasas de crecimiento, con un avance del 8,4% interanual, frente 3,5% de media en el área del euro y del 3,7% en la Unión Europea de quince miembros.
Un dato que refleja este aumento de la población inmigrante en España es el número de extranjeros que cobran el seguro por desempleo -64.827 personas en julio-,que tuvoun aumento del 23% con respecto a julio de 2005. En total, fueron 133.109 inmigrantes los que se inscribieron en el seguro de desempleo. Uno de cada cuatro extranjeros que reciben prestaciones por desempleo es marroquí, lo que les coloca en el primer lugar, seguidos de los ecuatorianos, un 12,1%, los colombianos, con el 7,81% y los rumanos, con el 5,58%. Murcia fue la comunidad donde más proliferó el desempleo entre los inmigrantes, ya que registró un descenso de la ocupación del 52,93% con respecto a junio de 2006. Le siguieron Baleares, donde el paro entre inmigrantes subió un 14,23% y a más distancia se sitúa Navarra, con un 8,53% más.
|
|
 |
|
|
 |