Como paso previo y obligado para la reapertura del canje de deuda, el Gobierno tuvo que sincerar el estado de situación del país y las cuentas de su economía, para que los inversores tengan un análisis real de la situación de la Argentina ante la oferta que va a realizar el país a bonistas que no participaron en el 2005.
El texto en cuestión es el Formulario 18 K que el Ministerio de Economía presentó ante la Security and Exchange Comission (SEC, la autoridad regulatoria en materia de finanzas). Allí se mencionan las dificultades económicas, sociales y políticas que atravesó nuestro país durante la década del 80, la del 90 hasta llegar a la crisis económica del 2001. También explica el crecimiento que tuvo la economía desde mediados de 2002 hasta el 2008, cuando sufrió el impacto de la debacle económica mundial.
Inmediatamente, el texto aclara que, "a pesar de esta recuperación, la economía argentina aún enfrenta desafíos significativos, incluyendo la pobreza extendida, el creciente desempleo y subocupación, la alta inflación y la escasez de energía".
Y aclara que se basa en cifras del INDEC, que pese a ser criticado por “ex empleados y analistas”, ofrece números confiables que son la base de las políticas del país.