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La Reunión Ministerial del G-20, a la que se sumaron otros grupos de trabajo de países en desarrollo, se realiza el jueves y viernes en Ginebra, con el objetivo de consensuar las posiciones de los países emergentes en las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El G-20 intenta coordinar esfuerzos para conseguir que los países desarrollados acepten la liberalización del mercado agrícola y la disminución de los subsidios agrícolas y las tasas aduaneras. Tratarán además de que los países en desarrollo tengan un tratamiento preferencial para los productos industriales.
Se destacó la unidad de todos los grupos de países en desarrollo, y la aprobación de dos comunicados, uno del G-20 propiamente dicho y otro que sumó a los demás grupos.
Los Ministros y altos representantes del G-20 reclamaron que la agricultura sea el centro de las prolongadas negociaciones de la Ronda de Doha, y alertaron de que sin un consenso en esta área no habrá acuerdo.
"El centro de la Ronda, la locomotora de la Ronda es la agricultura y cualquier tentativa de intentar cambiar este hecho central va a fallar", dijo el anfitrión del evento, el canciller brasileño, Celso Amorim, en rueda de prensa tras la reunión que tuvo lugar en la sede de la OMC.
Similar comentario hizo el ministro de Asuntos Exteriores de Argentina, Jorge Taiana, quien pidió "que la agricultura sea el centro de las negociaciones", indicó Efe.
La reunión del G-20 se amplió, posteriormente, a un encuentro del que participaron el grupo de los Países Menos Desarrollados, las Economías Pequeñas y Vulnerables (EPV) y las Naciones de África, Pacífico y el Caribe (ACP) que eran ex colonias europeas, todos ellos países emergentes, que también reivindicaron la importancia de la agricultura. "Juntos representamos casi el 95 por ciento de los miembros de la OMC", destacó Amorim.
La Ronda de Doha comenzó hace seis años en la ciudad qatarí, fue llamada del Desarrollo porque el objetivo de la misma era ayudar a los países emergentes a desarrollarse, "y todo el mundo sabe que la mayoría de los pobres del mundo son agricultores”, afirmó el ministro de Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez.
La Ronda sigue estancada por la solicitud de los emergentes a los países desarrollados para que acaben con los subsidios a la agricultura y para que amplíen las cuotas de mercado y la petición de los ricos de que los países en desarrollo bajen las tarifas a la importación de productos industriales.
En este sentido se destacó la necesidad de obtener un equilibrio entre el borrador sobre productos industriales y el de productos agrícolas, dado que los países en desarrollo consideran que el de productos industriales es muy específico y el de agricultura, muy vago.
El funcionario indio destacó la necesidad de que Estados Unidos clarifique su posición respecto a cuál va a ser el procedimiento de aprobación e internalización del futuro acuerdo, dado que hace ya más de medio año que el Gobierno se quedó sin el permiso del Congreso para negociar y aprobar acuerdos comerciales.
"Queremos saber la hoja de ruta de Estados Unidos y no esta incertidumbre".
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