Gran Bretaña y Francia se apresuraron hoy a transmitir calma al decir que sus economías y sistemas bancarios capearán la turbulencia global del crédito, después de que Citigroup dijera que podría pasar a pérdida 11.000 millones de dólares por el efecto "subprime."
Charles Prince dimitió el domingo a su cargo como máximo responsable del gigante financiero estadounidense, al responsabilizarse de pérdidas previstas de entre 8.000 millones de dólares y 11.000 millones de dólares antes de impuestos.
Esto se sumaría a los 6.500 millones de dólares que ya pasó a pérdida hace tres semanas por el impacto del mercado hipotecario de baja calificación de Estados Unidos, conocido en inglés como el segmento "subprime," además de pérdidas por préstamos y otros tipos de deuda.
"El viaje a través de la turbulencia financiera vuelve a parecerse a un laberinto del miedo, donde en cada esquina aparecen nuevos monstruos," dijo Unicredit en un informe para sus clientes.
La salida de Prince tuvo lugar cinco días después de que Merrill Lynch & Co despidiera a su presidente ejecutivo Stanley O'Neal, luego de que esa firma debió computar bajas contables por 8.400 millones de dólares en relación con los problemas del crédito.
Los Gobiernos europeos actuaron rápidamente para minimizar la amenaza de contagio en su propio territorio.
El ministro de Finanzas de Gran Bretaña, Alistair Darling, dijo que la industria global de los bancos atraviesa un período de mayor incertidumbre, pero que es vital mantener en perspectiva los problemas de Citigroup. "La economía británica está fuerte, ha estado creciendo ya durante 10 años. Por eso pienso que a pesar de la incertidumbre internacional hay motivos para creer que superaremos esto," dijo Darling.
Por su parte, la ministra de Economía de Francia Christine Lagarde dijo que no hay razones para creer que la turbulencia perjudicará a la economía francesa. "Esta crisis no parece estar teniendo ningún impacto en la economía real estadounidense," dijo Lagarde a la radio Europe 1.
"Si la economía real de Estados Unidos está protegida, no hay razones para pensar que habrá un efecto en la economía real de Francia. Dicho eso, debemos seguir muy atentos y muy cautelosos," agregó.
En general, los datos económicos de Estados Unidos han mostrado una buena resistencia. Las últimas cifras, del viernes, reflejaron un aumento del crecimiento del empleo el mes pasado, a un ritmo que duplicó las expectativas de los analistas.