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La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos mantuvo los tipos de interés en el 5,25%, tal y como preveía el mercado. El organismo reconoce que los riesgos para el crecimiento han aumentado pero puntualiza que la inflación sigue siendo su principal preocupación.
La Reserva Federal (Fed) mantiene los tipos de interés estables desde junio de 2004, cuando terminó con una política monetaria alcista que elevó el precio del dinero 17 meses consecutivos, para conducirlos del 1 al 5,25 por ciento. Aunque la entidad aún no movió el pie del freno, el entorno se complicó tanto que el momento de tomar decisiones parece acercarse.
La crisis de las hipotecas de alto riesgo es uno de los factoress que han complicado. Aunque los primeros copos cayeron a finales de febrero, cuando varias sociedades hipotecarias norteamericanas empezaron a tener problemas e incluso terminaron quebrando, la bola de nieve no dejó de crecer desde entonces y continúa su amenazante descenso hacia el resto del tejido financiero y económico de la primera potencia mundial.
De hecho, los problemas vinculados a las hipotecas de alto riesgo han puesto al descubierto los principales puntos débiles del crecimiento norteamericano: el alto nivel de endeudamiento -que ha desembocado en el repunte de la morosidad- y el enfriamiento del sector inmobiliario. Y la posibilidad de que estos problemas se trasladen el conjunto de la economía prendió las alarmas.
Ya hay algunas voces que anticipan una bajada de los tipos de interés. Es el caso de Merrill Lynch, que cree que la Fed bajará el precio del dinero en octubre hasta el 5% porque la conmoción en los mercados de crédito y el descenso de los precios de los hogares están aminorando el crecimiento económico del país.
Empujado por los comentarios de la Fed, bajaron las acciones. El promedio industrial Dow Jones bajaba 79 puntos, o un 0,5 por ciento, a 13.389 unidades, mientras que el índice Standard & Poor's 500 retrocedía 4,30 puntos, o un 0,3 por ciento, a 1.463 unidades. El índice compuesto Nasdaq caía 15,1 puntos, o un 0,6 por ciento, a 2.532 unidades.
Los índices accionarios habían subido antes de los comentarios.
El hecho de que la Fed reiterara que su mayor preocupación es que la inflación no se modere hizo que los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cayeran también. El bono de referencia a 10 años bajaba en su precio para rendir un 4,76 por ciento, mientras que los títulos a dos años también perdían en precio para rendir un 4,55 por ciento.
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