Los políticos europeos urgieron hoy al Senado de Estados Unidos a aprobar un proyecto revisado de rescate financiero de 700.000 millones de dólares, que apunta a poner fin a la peor crisis bancaria desde la década de 1930.
El Senado votará un proyecto revisado de rescate, el que pretende incrementar a 250.000 dólares, desde 100.000 dólares, la cantidad de depósitos individuales garantizados.
El objetivo principal del paquete sigue siendo el mismo: permitir que el Tesoro estadounidense compre activos hipotecarios tóxicos de los bancos con el objeto de desbloquear a los mercados de crédito y evitar un mayor daño a las economías de todo el mundo.
Los analistas dijeron que el rebote en las bolsas de los últimos dos días renovaba la esperanza de que el Senado aprobará el acuerdo, una medida que pondría presión para que la Cámara de Representantes siga el jueves el mismo camino.
La Cámara rechazó el lunes el plan inicial diseñado por Henry Paulson, secretario del Tesoro, en medio del enojo de los contribuyentes comunes a quienes se les ha pedido que rescaten a la industria financiera.
Para que el proyecto se convierta en ley, se requiere la aprobación de ambas cámaras del Congreso.
Hoy el presidente de los ministros de Finanzas de la zona euro, Jean-Claude Juncker, dijo que Estados Unidos tenía que adoptar el plan, una opinión de la que se hizo eco Alexei Kudrin, ministro de Finanzas ruso. "Es la responsabilidad de Estados Unidos con los demás países", sostuvo Kudrin.
Ambos candidatos a la presidencia de Estados Unidos también han pedido a los legisladores que aprueben el paquete corregido.