Así lo avanzó el director general de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Luis Valero, quien indicó a la prensa española que estos datos "confirman los peores pronósticos", y aseguró que no recuerda una situación de crisis como la actual en el sector automovilístico.
Las estadísticas muestran que éste sería el segundo mayor retroceso en la historia, sólo superado por el descenso del 51% registrado en enero de 1993.
En los 11 primeros meses del año, las matriculaciones de turismos y todoterrenos se situaron en 1,08 millones de unidades, lo que se traduce en un derrumbe del 26% en comparación con el mismo período del ejercicio precedente.
Anfac y Ganvam explicaron el descenso de las matriculaciones por la persistencia de la gravedad de la situación económica y financiera en general, con factores negativos como la restricción del acceso al crédito, la continua pérdida de puestos de trabajo y la menor renta disponible de las familias.
Todo ello está propiciando que la confianza del consumidor se sitúe en niveles mínimos, restringiendo las ventas de vehículos. "Esperamos que las medidas a tomar por el Gobierno para estimular la demanda se implementen de forma rápida", añadieron Anfac y Ganvam.
Por canales de distribución, las ventas a particulares y empresas no alquiladoras retrocedieron un 48,8% en noviembre y un 28,5% en los once primeros meses del año. De su lado, las compras por parte de empresas de alquiler se hunden un 64,5% en noviembre y un 9,7% en lo que va de año.