La escasez de gasoil que sufren varias provincias argentinas- sobre todo aquellas con mayor producción agrícola-, y que se viene dando desde hace algunas semanas, se ha transformado en otro de los puntos críticos en la relación tensa entre el Gobierno de Néstor Kirchner y las entidades agroganaderas nacionales.
Es que dicho combustible es un factor clave para la producción argentina, tanto para el funcionamiento de su maquinaria como para el transporte de granos y hacienda, algo que desde hace casi un mes no se realiza con normalidad.
“Estamos muy preocupados por la falta de gasoil. En la Pampa húmeda la situación se está agravando más por la siembra, y si no aparece el combustible esto se pondrá peor y el campo tendrá que parar, pero no por una decisión de medida (de protesta), sino porque no hay transporte”, afirmó Pablo Orsolini, Vicepresidente de Federación Agraria (FAA).
Según el dirigente, en un relevamiento realizado en varias Provincias, entre un 30 y 50% de las máquinas (especialmente cosechadoras) no pueden funcionar y están detenidas por la escasez del combustible.
La semana pasada, el titular de la mencionada entidad, Eduardo Buzzi, había amenazado con una medida de fuerza en caso de que la escasez continuara, algo que hizo reaccionar inmediatamente al propio Presidente Kirchner, quien amenazó a las empresas petroleras con aplicar las fuertes multas que prevé la Ley de Abastecimiento.
“Sabemos que hay gasoil, que las petroleras exportan y no abastecen el mercado interno”, denunció ayer (lunes) Orsolini, apuntando claramente hacia las empresas. Las dudas de los ruralistas respecto del sector empresario energético se fundan en que la escasez que afecta al campo no se daría, en cambio, en la venta de combustible al exterior.
“Las petroleras nos dicen que están solucionando el problema, que no tienen más camiones y que están entregando a su máxima capacidad”, sostuvo, por su parte, Marcelo Mugas, Director Ejecutivo de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), que transporta más del 80% de las cargas del país y que consume alrededor del 60% del gasoil.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) difundió en las últimas horas una encuesta realizada entre 230 de sus delegados, medida entre el sábado y domingo pasados, que arrojó como resultado que el 70% de los consultados manifestó seguir con problemas para conseguir combustible en distintos puntos del país.
En cuando a las entidades regionales, se esperaba la opinión de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), que a principios de mayo pasado realizó un paro de 15 días contra la política agropecuaria de la Casa Rosada, distanciándose de sus pares, que prefirieron dialogar con los funcionarios nacionales.
“Pese a que la situación en Buenos Aires y La Pampa es complicada, todavía no analizamos la idea de un paro. Creemos que el Gobierno tiene que dar respuesta como prometió el Presidente Kirchner”, se limitó a decir el titular de Carbap, Pedro Apaolaza.