El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió hoy controlar a los grandes bancos del país con nuevos límites sobre algunas prácticas en sus operaciones y en su capacidad de volverse demasiado grandes.
Obama anunció hoy nuevas restricciones al tamaño y las actividades de las entidades financieras, que incluirán límites a las operaciones en las que pueden invertir su propio dinero.
En un acto en la Casa Blanca en el que compareció junto al ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, y el presidente del Comité Bancario del Senado, Chris Dodd, entre otros, Obama afirmó que la medida tiene como objeto controlar el riesgo que asumen los bancos y proteger a los contribuyentes.
"Aunque el sistema financiero es hoy mucho más sólido que hace un año, sigue funcionando con las mismas reglas que permitieron ponerlo al borde del derrumbamiento", sostuvo.
La propuesta, explicó Obama, buscará que ningún banco o entidad financiera que lo controle pueda ser propietario, invertir o patrocinar un fondo de riesgo ("hedge fund"), un fondo de capital riesgo, o especular en bolsa con su propio dinero.
También limitará el tamaño de las entidades financieras y las fusiones en el sector.
A lo largo de las próximas semanas, indicó el mandatario, colaborará con el Congreso para redactar un proyecto de ley de reforma del sistema financiero que imponga más garantías para los consumidores.
El anuncio del jefe de la Casa Blanca causó una inmediata caída en la Bolsa de Nueva York.
Obama dijo que el nuevo plan evitaría que los contribuyentes sean tomados "como rehenes" por los bancos que han crecido hasta ser demasiado grandes como para caer y convertirse en un riesgo para todo el sistema financiero.