Las conversaciones entre las grandes potencias económicas del mundo para llegar a un acuerdo en torno de la llamada Ronda de Doha recobraron vigor en los últimos días aunque todavía no permiten desembocar en acuerdos de envergadura.
Esa es una de principales conclusiones del encuentro que mantuvieron en Londres la semana pasada algunos de los principales actores del escenario económico internacional como la Unión Europea (UE), los Estados Unidos, India y Brasil. Ciertas cuestiones, como los programas de subsidios agrícolas que emplean algunas naciones, siguen obstaculizando un posible acuerdo.
Funcionarios de distintos países elogiaron la participación en las charlas bilaterales de la India, que se había mantenido apartada de las negociaciones por mucho tiempo. El reposicionamiento de la India, sin embargo, sigue siendo insuficiente para algunos observadores que no ven serias intenciones de su parte de ceder terreno en las cuestiones más espinosas.
En una entrevista televisiva, la representante comercial norteamericana, Susan Schwab, comparó la actitud de aquel país con la de Brasil y la Unión Europea que sí son permeables a hacer concesiones. "Hay otros país, en cambio, como por ejemplo India, que tienden a mostrar...un perfil menos contributivo", expresó Schwab.
India, que cultiva cerca de 250 diferentes tipos de granos al año, viene peleando en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que sus cultivos se beneficien de la protección a los llamados "productos sensibles". Esto les permite a los países en vías de desarrollo proteger sus productos de la competencia internacional.
Peter Mandelson, encargado de comercio de la UE, se mostró algo más optimista que la representante norteamericana. Las reuniones de la semana pasada, dijo, representan un punto de quiebre en las negociaciones que desde ahora se desarrollarán con mucha mayor fluidez entre las grandes potencias.
De todos modos, Mandelson destacó que las naciones menos desarrolladas deben recortar las protecciones a sus manufacturas.