El Gobierno suspendió desde el sábado pasado embarques de carnes programadas por los frigoríficos, los cuales no recibieron notificación oficial sino sólo un llamado telefónico de que la Aduana no iba a dejar salir los envíos al exterior.
Directivos de frigoríficos aseguran que de la medida están exentas carnes termoprocesadas, menudencias y cortes de la cuota Hilton, destinados especialmente a la Unión Europea.
La comisión de Agricultura de la Federación Agraria, una de las cuatro entidades que conforman la mesa de enlace agropecuario emitió ayer un comunicado. En el mismo manifiesta que "nos preocupa si hay una actitud del Gobierno que tienda a cerrar formal o informalmente las exportaciones".
Pedro Peretti, representante del sector, explicó a Clarín que "parece que hay una interna gubernamental al respecto" entre el titular de la ONCAA, Juan Manuel Campillo, y Guillermo Moreno, el cuestionado secretario de Comercio Interior.
“Tenemos información extraoficial de parte de frigoríficos que indica que el Gobierno estaría bajando carne de los contenedores que estaba lista para salir del país”, señaló en declaraciones al diario Perfil.
La primera vez que se tomó una medida de estas características fue en 2006. Y en diciembre de 2009, se reanudaron esporádicamente los permisos de exportación, como los que tenían los embarques suspendidos este fin de semana.
¿Vuelven las protestas?
Ante la decisión del gobierno nacional de cerrar las exportaciones de carne para controlar el incremento de precios de los cortes, el campo volvió a amenazar con realizar protestas en las rutas.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, opinó que "esto enerva a nuestra gente y hasta hace pensar que es una provocación". "Es empujarnos a las rutas", lanzó el ruralista.
El sector agropecuario considera que el cierre de las exportaciones, tal como ocurrió en 2006, provocará que los valores permanezcan estables para el consumidor, pero a costas de que muchos ganaderos quiebren.
Ante esto, Hugo Biolcati, de la Sociedad Rural Argentina (SRA), dijo que la medida del gobierno significa "una nueva agresión al campo", donde el más perjudicado será el productor.