El déficit comercial de la Unión Europea (UE) con China se amplió un 25% en los primeros ocho meses del año, dándole a los europeos y estadounidenses razones para presionar a China para que flexibilice su política monetaria.
La brecha comercial entre el bloque comunitario y el gigante asiático saltó hasta los 102.000 millones de dólares, según indicó hoy la oficina de estadísticas de la UE en Luxemburgo.
Una delegación europea liderada por el Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, visitará Beijing el 27 de noviembre, cuando planea transmitir a las autoridades chinas que el tipo de cambio amenaza con “desencadenar tendencias proteccionistas”, de acuerdo a un informe confidencial.
“Hay un punto de acuerdo entre Europa, Estados Unidos y Japón en cuanto al yuan chino”, afirmó Dominique Barbet, economista de BNP Paribas en París. “Pero incluso si las autoridades chinas revalúan la moneda, esto no modificará ampliamente la posición competitiva de China”, señaló.
El crecimiento de la maquinaria exportadora china está dominado por los productos electrónicos, juguetes y textiles, mientras que las economías de la UE exportan sobre todo maquinaria y equipamiento pesado, según apuntó Barbet.
Si bien China abandonó hace dos años el vínculo estricto con el dólar, el gobierno continúa controlando el tipo de cambio.
Trichet remarcó la semana pasada que China cumple con sus “responsabilidades globales”, y el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, dijo que Beijing “está desfasado con respecto al resto del mundo”.
Las exportaciones europeas a Estados Unidos cayeron un 1% interanual entre enero y agosto de 2007, de acuerdo a los datos oficiales.
“Parece imposible que la vida de los exportadores europeos no se vea dificultada en los próximos meses”, apuntó Howard Archer, Economista Jefe de Global Insight en Londres.
En octubre, los pedidos cayeron a su mínimo nivel luego de 29 meses, según un sondeo entre los manufactureros europeos.
El sector exportador europeo está empezando a verse perjudicado por el avance de su moneda. La fortaleza del euro con respecto a otras monedas, incluyendo al yuan y al dólar, hace a los bienes europeos menos competitivos en los mercados internacionales.
Hasta ahora, los exportadores de la UE soportan la situación. Los envíos a Polonia han crecido un 22% interanual en el período mencionado, mientras que las ventas a República Checa ascendieron un 18%. Por su parte, las exportaciones al Reino Unido, el mayor socio comercial de la Eurozona, se incrementaron un 6%.
“Las exportaciones todavía están en buena forma, sobre todo gracias a Alemania, que está enfocado en la exportación de bienes, cuyos precios no son muy sensibles”, recalcó Barbet. Los envíos de maquinarias y vehículos aumentaron un 9% interanual entre enero y agosto.
De acuerdo a los datos oficiales, la UE compró durante los primeros ocho meses del año un 21% más de bienes chinos que en el mismo período anterior. Ese crecimiento es mayor al del crecimiento de las exportaciones a la nación asiática, que alcanzó el 14%.
La Eurozona registró un superávit comercial de 5.700 millones de dólares en septiembre, frente a un saldo comercial positivo de 6.570 millones en agosto.