La reunión de ejecutivos bancarios, funcionarios de bancos centrales y enviados de diversos gobiernos en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos, Suiza, para discutir sobre los mercados post crisis 2009 y las nuevas reglas de regulación que muchos políticos proponen para instituciones y mercados financieros, concluye con optimismo. Una aceleración en el crecimiento económico estadounidense al cierre del año pasado extendió así, el entusiasmo sobre el panorama para el crecimiento global entre los jefes de negocios y estrategas.
El estado de la economía global, saliendo lentamente de su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, es el enfoque de las negociaciones en el último día del Foro Económico Mundial en Davos.
Los banqueros se reunieron temprano hoy con diversos funcionarios para discutir los planes de regulación bancaria.
La economía estadounidense creció a un ritmo más acelerado de lo esperado de 5,7 por ciento durante el cuarto trimestre, el más rápido en más de seis años.
"Creo que son grandiosas noticias que tengamos este tipo de crecimiento. Hay riesgos a la baja, sí, pero estamos teniendo una recuperación generalizada y eso es un hecho", declaró a la agencia Reuters Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Aunque no todos se sienten convencidos de que la recuperación esté en terreno sólido, el congresista estadounidense Barney Frank, presidente de la Comisión de Servicios Financieros, dijo que la reunión se centró en la cooperación y la coordinación global y anunció que habrá nuevas reglas para la banca.
"Ahora estamos intentando recuperarnos de una falta de regulación", explicó Frank, que atribuyó a ese punto la crisis económica. "Entienden que está llegando la regulación" , añadió haciendo referencia a los bancos.
Mientras mejora la economía global y las condiciones en el sector financiero, los encargados de las políticas aumentan la presión sobre los bancos para que empiecen a dar más créditos a las firmas y a los hogares y a no ser tragados por la nueva ola de toma de riesgo.
El Fondo Monetario ha elevado su proyección para el crecimiento económico global, dándole a los países en desarrollo un rol primordial, mientras las naciones ricas luchan con el alto desempleo y la deuda pública, señala Reuters.
|
 |