La tensión aumentó el pasado lunes tras las aseveraciones de la Policía colombiana de que en Ecuador existen entre diez y quince hectáreas de cultivos de coca, extremo rechazado por esta nación andina.
No obstante, el Canciller ecuatoriano, Francisco Carrión, reconoció el martes que se habían descubierto unas cuatro hectáreas de cultivos de coca en las provincias de Esmeraldas y de Sucumbíos, fronterizas con Colombia.
Al respecto, el Ministro ecuatoriano de Defensa, Marcelo Delgado, indicó hoy que esos sembrados fueron inmediatamente destruidos.
El Ministerio ecuatoriano de Defensa rechazó la aseveración de la Policía colombiana, a la que calificó de "malintencionada".
Carrión ha descartado la posibilidad de romper relaciones con Colombia debido a la crisis, pero insiste en que se deben suspender las aspersiones de herbicida.
Basándose en denuncias de los habitantes de la zona fronteriza y en estudios científicos, la Cancillería de Ecuador asegura que el glifosato atraviesa la frontera arrastrado por el viento y afecta a la salud de la población de ese área ecuatoriana y sus animales y daña los cultivos de yuca y plátano, entre otros.
Sin embargo, el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, descartó el lunes pasado que el glifosato atraviese la frontera, al asegurar que las fumigaciones se hacen prácticamente al ras de la tierra y la mezcla de sustancia utilizada es lo bastante pesada como para que caiga verticalmente de inmediato.
Preservar el comercio
Peribonio "invitó" a que se solucione la tensión lo antes posible ya que Colombia y Ecuador son importantes socios comerciales. En ese sentido, recordó que Colombia es el segundo destino de las exportaciones ecuatorianas después de Estados Unidos.
"Somos grandes importadores de materia prima y de productos colombianos. Tenemos grandes inversiones (colombianas) en Ecuador", dijo el Ministro al expresar su esperanza de que la tensión "vaya bajando de tono" y se solucione "por vía diplomática lo antes posible".
Otra crítica de las aspersiones fue Guadalupe Larriva, cuyo nombre suena para la cartera de Defensa cuando el 15 de enero próximo asuma el poder el Presidente electo ecuatoriano, Rafael Correa.
Larriva indicó que Ecuador debe acudir a instancias internacionales para exigir la suspensión de las fumigaciones y citó a las Naciones Unidas (ONU) entre los organismos que podrían intervenir.
Carrión dijo el martes que la ONU prepara la visita de relatores para que constaten la situación en la frontera, pero se desconocen las fechas. Asimismo, anunció que el tema se tratará en la Organización de Estados Americanos (OEA).