El Ministro surcoreano de Comercio, Kim Jong-hoon, se trasladó hoy a Washington para inaugurar una nueva ronda de negociaciones con la responsable de Comercio Exterior de Estados Unidos, Susan Schwab, sobre la importación de carne vacuna.
En rueda de prensa, el Ministro dijo que el objetivo de su viaje es buscar las medidas “realistas y efectivas” para que no entre en su país vacuno estadounidense de reses mayores de 30 meses, las más susceptibles de contraer encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como “mal de la vaca loca”.
El anuncio del Gobierno surcoreano se produjo dos días después de que se celebrara en Seúl una protesta masiva que reunió a 700.000 ciudadanos contra las importaciones de vacuno estadounidense.
El 18 de abril, Corea del Sur alcanzó un acuerdo con el país norteamericano para abrir el mercado al vacuno estadounidense, incluido el de reses mayores de 30 meses. Desde el 2 de mayo, miles de ciudadanos surcoreanos han manifestado su rechazo a la decisión del Gobierno por considerar que pone en riesgo la salud pública. Además, las protestas adquirieron un carácter antigubernamental y se diversificaron contra la política de privatización del sector público y el proyecto de construir un gran canal a través del país. En definitiva, el conflicto cárnico ha evolucionado en un descontento general con la gestión de Lee. "Gradualmente la gente se ha desilusionado del Presidente Lee, ha cometido una serie de errores", señaló Hahm Sung-deuk, profesor de estudios presidenciales de la Universidad de Corea.
Los surcoreanos exigen al Gobierno que anule lo acordado en abril y que abra una nueva negociación para la apertura de su mercado al vacuno estadounidense. Sin embargo, el Gobierno rechaza iniciar las nuevas negociaciones alegando un posible roce diplomático o un conflicto comercial con Estados Unidos.
El apoyo al Presidente surcoreano, Lee Myung-bak, que tomó la posesión de su cargo el 25 de febrero, cayó en picada hasta alrededor del 17%. El Gobierno respondió ofreciendo el martes su dimisión para asumir la responsabilidad de esta crisis política generada a raíz de la importación de vacuno.
El Secretario adjunto de Agricultura de Estados Unidos, Chuck Conner, que el martes pasado se reunió con representantes de Corea del Sur para hablar del caso, aseguró que el acuerdo no está en renegociación y que esperan que siga en los mismos términos. “No estamos renegociando el acuerdo”, dijo a la prensa y añadió que esperan que el mismo “siga adelante”.
"La esencia de las protestas es un rechazo a Estados Unidos", opinó Keun Park, Presidente de la Sociedad de amistad de Corea y Estados Unidos. "Los medios izquierdistas han instigado la sensación de que hay buenas razones para temerle a la carne estadounidense", agregó.