Corea del Sur reanudó hoy las inspecciones sobre la carne vacuna procedente de Estados Unidos, en cumplimiento del nuevo acuerdo cárnico, por lo que se espera que los cortes estadounidenses estén a la venta en los establecimientos surcoreanos a principios de la próxima semana.
La agencia surcoreana Yonhap informó que, desafiando a la intensa preocupación pública sobre la seguridad alimentaria, Seúl ha decidido implementar el acuerdo alcanzado el pasado 18 de abril con Estados Unidos, así como el protocolo que restringe la importación a ejemplares de hasta 30 meses de edad.
"Los inspectores han acudido a nueve almacenes que guardan carne vacuna estadounidense en frigoríficos y han tomado muestras para examinarlas", reveló el Servicio Nacional de Investigación Veterinaria y Cuarentena.
Seúl puede analizar hasta un 3% de las importaciones de vacuno de Estados Unidos, mientras que de aquellos lotes recibidos de Australia y Nueva Zelanda, sólo un 1%.
Las investigaciones se están llevando a cabo después de que el jueves por la tarde cinco importadores locales de carne estadounidense solicitaran que los lotes que habían recibido fueran examinados, una vez que Seúl levantara oficialmente la prohibición que pesó durante unos ocho meses sobre las importaciones de cortes estadounidenses.
Las 5.300 toneladas de carne de vacuno que fueron examinadas primero pertenecen a 57 empresas. Los productos importados el año pasado han permanecido almacenados desde que Seúl paralizó todas las inspecciones a principios de octubre, después de que se encontraran fragmentos óseos prohibidos entre las importaciones.
Según un funcionario surcoreano, el acuerdo del 18 de abril permite la importación de reses menores a los 30 meses, incluyendo huesos de espinazo, costillas e intestinos, pero cualquier lote que genere dudas podrá ser devuelto o destruido. "Si no hay problemas, los 13 cargamentos individuales que están siendo examinados deberían superar las inspecciones de cuarentena en unos tres días y ser devueltos a los importadores", indicó el funcionario.
El Ministerio surcoreano de Alimentación, Agricultura, Recursos Forestales y Pesca, por su parte, comunicó que los nuevos cargamentos de carne vacuna, podrían retrasar su entrada al país asiático hasta un mes, ya que los exportadores estadounidenses necesitarán al menos dos semanas para establecer un sistema de verificación de edad que sirva como medida de control de calidad de los cargamentos enviados a Corea del Sur.
Dado que el transporte de los cargamentos de Estados Unidos a Corea del Sur por barco se demora 15 días, los lotes estadounidenses que contienen carne con huesos como filetes y huesos de ternera, podrían llegar al país aproximadamente a fines de julio o principios de agosto.
La apertura del mercado a la carne vacuna estadounidense ha encendido a la opinión pública surcoreana, preocupada por el “mal de la vaca loca”, y miles de personas han expresado su rechazo al acuerdo a través de masivas protestas. Los críticos del acuerdo continúan argumentando que el vacuno estadounidense no ofrece garantías para la seguridad alimentaria y que las medidas para alejar del mercado local a los ejemplares adultos son provisionales y no pueden resultar efectivas a menos que se impongan nuevas regulaciones sobre la importación.