El principal índice del mercado bursátil de China se desplomó el miércoles un 6,5% después de conocerse la decisión del Gobierno de triplicar un impuesto sobre las operaciones bursátiles con el propósito de frenar una posible burbuja financiera.
El Índice Compuesto de Shanghai se derrumbó hasta los 4.053,09 puntos, luego de haber alcanzado el martes los 4.335,18 enteros.
Por su parte, el índice de Shenzhen cerró a 12.627.15 puntos, lo que representa una caída de 829,45 puntos respecto a la jornada anterior mientras que el índice compuesto de Shanghai y Shenzhen cayó un 6,76%, hasta los 3,886.46 puntos, según señala la agencia oficial Xinhua.
De acuerdo con el rotativo 'China Daily', unos 1.250 valores de los dos mercados sufrieron pérdidas, más de 800 de ellos por encima del 10%. Sólo 66 valores cerraron al alza.
El volumen de negociación fue elevado, y ascendió a 271.290 millones de yuanes (26.380 millones de euros) en la plaza de Shanghai y a 135.840 (13.208 millones de euros) en el indicador Shenzhen.
Esta caída bursátil, la mayor desde el desplome del pasado 27 de febrero, se produce después de que el Ministerio de Finanzas chino anunciara ayer que los impuestos sobre las operaciones bursátiles pasarían del 0,1% al 0,3%, a partir de hoy.
En el último período, el Gobierno de China, ha implementado una serie
de medidas contractivas con el fin de enfriar los mercados financieros.
El pasado 18 de mayo el Gobierno anunció un aumento de las tasas de
interés, un incremento de las reservas requeridas a los bancos y una
ampliación de la banda cambiaria del yuan . Sin embargo, el mercado
siguió alcanzando máximos récord.
'El Gobierno está tomando medidas reales para contener la especulación y evitar el recalentamiento del mercado. Si la Bolsa no se enfría, probablemente se tomen más medidas para frenar las ganancias' afirmó un agente de Bolsa citado por 'Shanghai Daily'.
Sin embargo, según los analistas, la medida tendrá efectos sólo a corto plazo. 'La suba no invertirá la tendencia al alza de la bolsa ni causará caídas relevantes', declaró Ha Jiming, economista de China International Capital Corporation, en declaraciones a 'China Daily'.
El retroceso del mercado contribuyó a las caídas en los mercados regionales: el Nikkei 225 de Japón perdió 0,5% y el índice de Hong Kong, Hang Seng perdió 0,9%.
El impuestoEl aumento del impuesto en China, que se recauda según el volumen operado y que repercute tanto sobre vendedores como compradores, sigue a advertencias de los reguladores sobre los riesgos de las operaciones con acciones y de varios pedidos a las corredurías para que educaran a los inversores sobre los peligros de invertir.
En julio de 1990, China comenzó a recaudar el impuesto en la Bolsa de Shenzhen durante un auge del mercado, y pidió a los vendedores que pagaran un 0,6 % del total de los volúmenes transados. En noviembre de ese año, duplicó la tasa impositiva a los compradores.
El impuesto y el incremento provocaron un derrumbe del mercado de Shenzhen, y empujó a las autoridades a reducirlo a la mitad, a un 0,3 %, en octubre de 1991, cuando el otro mercado chino, la Bolsa de Shanghái, también comenzó a recaudar el impuesto a vendedores y compradores.
En 1996, el mercado de acciones de China entró en una fuerte corriente alcista y el índice de Shanghái casi se triplicó desde comienzos de 1996 a mayo de 1997, pese a las repetidas advertencias de los funcionarios sobre un recalentamiento del mercado.
El 10 de mayo de 1997, Pekín elevó el impuesto a un 0,5 % desde el 0,3 %, lo que acabó con el auge alcista y provocó una tendencia pesimista en el mercado que se extendió hasta mediados de 1999.
El gobierno redujo el impuesto en enero del 2005 a un 0,1 % desde el 0,2 % para impulsar el precio de las acciones, durante un derrumbe del mercado que duró desde el 2001 al 2005.