El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció la nacionalización de cinco plantas procesadoras de productos siderúrgicos y una de cerámica, dentro de un plan para crear una corporación estatal del sector con un "concepto socialista".
"Hagamos ese plan de un solo gran complejo industrial integrado colectivo. El sector briquetero (de producción de briquetas o placas de hierro), nacionalícese", anunció el mandatario en un acto con trabajadores del sector en Ciudad Guayana (Estado Bolívar, oeste).
Chávez citó empresas como Matesi, Consigua, la fabricante de tubos de acero Tavsa, además de Orinoco Iron y Venprecar, que forman parte de la compañía venezolana International Briquettes Holding (IBH), que vende briquetas de hierro compactadas en caliente a todo el mundo.
El presidente venezolano consideró que estas empresas "deben estar bajo control obrero".
A mediados de 2008, Chávez nacionalizó Sidor, la mayor acería del área andina y del Caribe, cuya mayoría accionaria pertenecía al conglomerado argentino Techint.
A principios de mayo, Techint anunció que había llegado a un acuerdo para vender su paquete accionario (59,7%) en 1.970 millones de dólares al Estado venezolano.
Venezuela inició en 2007 una política de nacionalizaciones de industrias estratégicas, como la petrolera, las telecomunicaciones y la electricidad, que en 2008 también abarcó los sectores siderúrgico, cementero y bancario.