"Mañana a la medianoche vence el plazo para la nacionalización que estableció la ley para la nacionalización de las cementeras, así que mañana vamos a proceder a nacionalizar y recuperar las industrias del cemento", declaró Chávez durante su dominical programa de radio y televisión "Aló Presidente".
El mandatario no hizo referencia a acuerdos alcanzados con las transnacionales involucradas, pero el decreto de junio que fijó el plazo de negociación creó también una comisión técnica para acordar el precio justo de la operación y, de no lograrse acuerdos, el Gobierno decretaría la expropiación de las acciones.
Chávez dijo que decidió nacionalizar la industria cementera "para lanzar con fuerza el plan de viviendas y de construcciones y seguir desarrollando el país".
En junio, Venezuela concedió un plazo de 60 días para que Cemex CMXCPO.MX CX.N, Holcin HOLN.VX y Lafarge LAFP.PA decidan si desean quedarse como socias minoritarias en las plantas, donde el Estado tendrá más de un 60 por ciento.
La decisión del Gobierno de asumir el control de la producción de cemento fue anunciada por Chávez el pasado 3 de abril, cuando aseveró que pagará "hasta el último centavo" por las acciones que pasen a control público. El año pasado, emprendió una campaña para la nacionalización de amplios sectores de la economía, que incluyó el petrolero, la electricidad y las telecomunicaciones.
El grupo mexicano Cemex es el mayor fabricante de cemento y hormigón de Venezuela, con tres plantas que cuentan con una capacidad de producción de 4,6 millones de toneladas de cemento al año, y genera empleos directos e indirectos para unas 3.000 personas, según datos de la empresa.
De los poco más de diez millones de toneladas métricas de cemento producidas en el país el año pasado, Cemex aportó alrededor de la mitad, en tanto que Lafarge y Holcim pusieron en el mercado el 50% restante, prácticamente a partes iguales, según datos empresariales. |
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