La CE propuso hoy iniciar una "nueva generación" de acuerdos comerciales bilaterales que sean capaces de avanzar en aspectos todavía no cubiertos en las negociaciones multilaterales, aunque sin renunciar a la conclusión de la Ronda de Desarrollo de Doha, que el Comisario de Comercio, Peter Mandelson, calificó como "la más efectiva".
Así lo expresó el funcionario europeo en una rueda de prensa, en la que delineó la política comercial y se refirió al futuro comercial del bloque. También dijo que la Comisión Europea continuará trabajando en el seno de la OMC para avanzar en la liberalización global y que presentará nuevo enfoque político para las relaciones económicas y comerciales con China
El responsable europeo de Comercio destacó el "claro compromiso" de la UE con el multilateralismo e indicó que los acuerdos bilaterales pueden contribuir a la apertura global, al avanzar más deprisa hacia la integración comercial y la eliminación de barreras, una teoría a todas luces discutible.
Respecto al Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela), lamentó que no fuera posible rubricar un convenio de libre comercio en la última ronda negociadora, en 2004, y se mostró esperanzado en las posibilidades de firmar un acuerdo en el próximo futuro. Aunque no hizo mención a fechas, de uno y otro lado se viene hablando de la posibilidad de retomar las negociaciones antes de fin de año.
El Comisario explicó que muchas cuestiones que todavía no se discuten en la Organización Mundial del Comercio (OMC), como la inversión, la contratación pública, la competencia y la aplicación de los derechos de propiedad intelectual, pueden ser tratados mediante acuerdos bilaterales, aunque obvió decir que en las mismas el peso relativo de la UE es mayor y las presiones sobre los socios más pequeños es mayor.
En su opinión, los objetivos prioritarios de la UE en este ámbito deben ser los países de ASEAN (Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam), Corea y el Mercosur, todas ellas áreas geográficas que combinan elevados niveles de protección comercial con mercados de mucho potencial.
India, Rusia y los países del Golfo Pérsico (ya en proceso de negociación) también son interesantes, por el potencial de sus mercados y las barreras comerciales que todavía mantienen.
China ofrece, asimismo, numerosas oportunidades desde el punto de vista comercial y por eso resulta interesante facilitar los intercambios comerciales, pero la Comisión advierte de que un hipotético acuerdo con este país requiere "atención especial" por los riesgos que implica.
"China pone a prueba la capacidad de Europa" para convertir la globalización en una oportunidad para el crecimiento y la creación de empleo, señala Bruselas, que citó, entre las áreas prioritarias de discusión con este país, el refuerzo de los derechos de propiedad intelectual, el acceso al mercado y las oportunidades de inversión.
Mandelson anunció, en este contexto, que la Comisión presentará en las próximas semanas un nuevo enfoque político para las relaciones económicas y comerciales con el gigante asiático y subrayó la importancia de coordinar las iniciativas con los Estados miembros.
Una sola voz
En su discurso, Mandelson subrayó que la política comercial es "esencial" para que la UE tenga una "sola voz" en el mundo. En ese sentido, llamó a "establecer el aspecto externo de la competitividad". El mensaje "claro" es "rechazar el proteccionismo en casa y abrir los mercados fuera", dijo.
Estos acuerdos bilaterales, no obstante, deberán "preparar el terreno para el próximo nivel de liberalización multilateral".