La producción argentina de acero cayó un 9% y la de hierro un 18,9% en junio último respecto al mismo mes del año pasado, aunque para el resto del año las perspectivas del sector son “optimistas”, de acuerdo a un informe del Centro de Industriales Siderúrgicos (CIS) difundido hoy.
Según el estudio, la producción de acero crudo de junio fue de 446.300 toneladas, superior en un 0,4% a mayo de este año, pero inferior en 9% a las mediciones de junio de 2006.
El hierro primario reflejó una producción de 318.300 toneladas, resultando un 13,7% menor que la de mayo y 18,9% inferior a la del mismo mes de 2006.
Por su parte, la producción de aceros planos terminados en frío totalizó 122.200 toneladas, un 3,8% por encima del nivel registrado en el mismo mes del año pasado y un 7,9% inferior al registro de mayo.
En el segmento de elaboración de laminados terminados en caliente la producción sumó 419.200 toneladas en junio, un 7,3% inferior a los niveles del mismo mes de 2006 y un 6,6% por debajo de la registrada en mayo pasado.
De acuerdo al relevamiento realizado por la entidad empresaria, “se han efectuado paradas de líneas en algunas de las empresas del sector, adelantando programas previstos en los planes de inversión que se encuentran en ejecución”.
A pesar de la caída del desempeño, las perspectivas para este año “continúan siendo optimistas, con una demanda local e internacional sostenida, y una capacidad de producción en aumento”.
En cuanto al mercado internacional, el CIS advirtió que “sigue preocupando el dramático incremento de las exportaciones chinas de acero”.
En los cinco primeros meses del año las exportaciones netas de productos terminados y semi-terminados en China, fueron de 23,59 millones de toneladas, con un incremento del 246% con respecto al mismo período del año pasado.
“Ante la presión que están ejerciendo varios países contra la avalancha de productos de ese origen, el Gobierno chino se ha visto obligado a aplicar medidas para desalentar las exportaciones de acero y reducir la capacidad excedente”, se lee en el infirme.