Tres días después de anunciar sus planes de fusión con la española Iberia, la compañía aérea British Airways (BA) reveló una caída del beneficio neto en el primer trimestre fiscal (abril a junio) del 90,1%, hasta los 34,3 millones de euros, cuando en el mismo período de 2007 el beneficio fue de 349 millones de euros.
"Nos enfrentamos al peor clima de negocios al que ha tenido que hacer frente la industria", asevera en un comunicado el consejero delegado de BA, Willie Walsh. "La combinación de unos precios sin precedentes del petróleo, la ralentización económica y la menor confianza de los consumidores han llevado a una fuerte reducción de los beneficios", señala.
Pese a todo, British Airways asegura que su posible fusión con Iberia podría tener "beneficios significativos” ya que, de concretarse, la operación daría lugar al segundo grupo de aerolíneas del mundo por capitalización y el quinto por pasajeros, según confirma la empresa británica. Walsh insistió en que las conversaciones "durarán aún varios meses", pero se muestra confiado en que se conseguirá la aprobación de los reguladores.
Tras el anuncio de sus resultados, las acciones de BA cayeron un 2,45% en la Bolsa de Londres.
BA es la tercera aerolínea de Europa por detrás de Air France y la alemana Lufthansa, que precisamente hoy anunció que pudo llegar a una solución de la huelga que su personal mantenía desde el lunes. Y entre la previsión de la aerolínea británica está la reducción de su capacidad el próximo invierno en un 3,1% (con respecto a los 750 vuelos diarios actuales), debido al aumento del 49% del costo del combustible, precisa en el comunicado.
La empresa espera que su factura por carburante ascienda este año a 3.812 millones de euros, es decir unos diez millones por día. Según anuncia la firma, encargó seis nuevos Boeing 777-300 ER para entrega en el 2010, que son un 23% más eficientes en su combustión que los actuales 747-400.