Se ha detectado la roya en catorce de los quince Estados brasileños que producen soja en un área total de 22 millones de hectáreas. El hongo asiático de la soja, también detectado en otros productores mundiales de la oleaginosa, como Argentina y Estados Unidos, provoca defoliación precoz de las plantas, lo que impide la completa producción de los granos y afecta la productividad de los cultivos.
Según una instrucción del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, publicada por el `Diario Oficial de la Unión', el `Programa Nacional de Control' se propone fortalecer el sistema de producción de soja con acciones preventivas contra esta enfermedad de origen asiática.
Según Embrapa, una corporación estatal de investigación agropecuaria, las pérdidas millonarias reportadas desde que el hongo llegó a Brasil están asociadas a pérdidas de granos y costos con fungicidas usados para combatirlo. El Estado también pierde por la reducción en la recaudación de impuestos debido a la caída de la producción.
El coordinador de Protección de Plantas del Ministerio dijo que el programa involucra a todos los segmentos de la cadena productiva de la soja, del sector público y privado, e incluye acciones estratégicas de defensa sanitaria vegetal.